Quiero separarme para tener custodia compartida y que mi pareja también se encargue de los niños
Ya sé que el título de primeras suena mal y sé que muchas diréis que si no quería estar con mis hijos a todas horas no haberlos tenido, que para eso se es madre. Pues mira, no, porque yo quería ser madre pero en pareja, nunca hubiera sido madre soltera. De esta forma, de haber sabido que toda la carga mental de los niños iba a recaer sobre mí, no los hubiera tenido. Quiero muchísimo a mis hijos, pero se supone que mi marido también los quiere, y antes de tenerlos tuvimos largas conversaciones y dijimos que de la crianza nos íbamos a encargar los dos.
No sé si encargarse por igual de sus hijos el padre y la madre es una utopía, porque desde que parimos, los niños parecen pertenecernos, y ellos nos buscan más a nosotras que a sus padres para cualquier necesidad primaria. Mis hijos no han querido compartir tanto tiempo con su padre que conmigo hasta pasados los cuatro años. Y que conste que yo nunca he sido una madre dependiente y celosa que no ha relegado en nadie el cuidado de su bebé, al revés, sin embargo, una madre es una madre, y parece que para las criaturas esta va siempre por delante del padre.
Ahora mis retoños ya han crecido y no hay ninguna razón para que la crianza no sea 50/50. En mi caso, lo he intentado de todas las maneras, hablándolo con mi pareja, enfadándome con él, haciéndole ver que los niños nos necesitan a uno y otro por igual, y él siempre me ha dicho que sí, que tengo razón, que intentará estar más por ellos, pero no, no lo está. Y muchas veces cuando los niños se quedan un rato con él, ahí está mi suegra, haciéndole compañía como si no pudiera solo. Así que al final, el padre ve a sus hijos por la noche cuando llega de trabajar, un ratito, si es que aún están despiertos, y los fines de semana cuando hacemos actividades los cuatro, pero siempre parece como si él no tuviera ninguna responsabilidad con ellos.
Yo pensaba que quería ser madre, ¡pero ahora me he dado cuenta de que lo que quería es ser padre! Y oye, con ello no quiero decir que no haya padres entregados que estén por sus hijos incluso más que sus mujeres, pero este no es mi caso. Estoy saturada con mi trabajo, las tareas de casa que me corresponden a mí, y las que corresponden al cuidado de mis hijos, y las que no me corresponden también acabo haciéndolas yo porque mi pareja le pone tan poco esmero que las hace de cualquier manera. También soy yo la que va a las reuniones del colegio y la que está para cualquier tema relacionado con sus estudios, puesto que el padre trabaja de tardes y no puede hacerse cargo de según qué cosas, solo de llevar a los niños al colegio por las mañanas.
Así pues, el señorito tiene las mañanas libres para él, libre de niños también, y puede ir al gimnasio, o hacer lo que le plazca. Así cualquiera. Por más que lo hemos hablado, veo que la cosa no cambia, así que he pensado muy seriamente separarme. Sigo queriendo a mi marido, pero no quiero seguir viviendo así. Al final, un par de amigas que tengo separadas viven mucho mejor la maternidad que aquellas que no nos hemos separado. Al principio, se les hace duro estar unos días sin ver a sus hijos por la custodia compartida, pero luego todas ellas tienen una vida de ensueño: una semana a solas, dedicándose a ellas mismas, al salir del trabajo van al gimnasio, ven a sus amigas, se ponen su serie favorita y pueden verla en silencio, y la siguiente semana disfrutan de sus hijos como si no hubiera un mañana. Y eso es lo que quiero yo, disfrutar de mí y disfrutar de ellos porque ahora mismo no disfruto de una cosa ni de otra.
