hola chic@s, vengo a escribir porque estoy bastante triste; creo que esto es más un desahogo que una necesidad de consejos.
Hace no mucho empecé a hablar con un chico al que conocí de fiesta, me encajaba bien, me parecía divertido, y cuando estuve de vuelta en España nos vimos. La cita fue genial, al menos desde mi punto de vista, y creo que también desde el suyo. Tomamos unas cervezas y entre broma y broma acabamos saliendo los dos solos de fiesta hasta las 5 de la mañana. Fue francamente divertido, dormimos juntos y no llegamos a hacer nada, porque me dijo «no quiero que seas una chica cualquiera». Y yo, que quizás sea una ilusa, me emocioné quizás más de lo necesario.
Pasaron los días y tuve que volver a irme, seguimos hablando como siempre, pero empecé a notar cosas que no me gustaban mucho; creo que se rayaba demasiado y, como tampoco soy tonta, se lo notaba.
Cuando por fin estaba de vuelta, volvimos a quedar, fuimos a cenar y a tomar unas copas, y esto es lo que me duele. Para mí fue genial, sentí «conexión» por decirlo de alguna manera, al igual que en la primera cita. Os prometo que también la sentí por su parte, es esto lo que me duele creo, el cinismo; su capacidad de haberme hecho sentir durante toda la cita que todo estaba genial.
Otra vez me voy de España, y durante dos días noto esa distancia. Hasta que al final el chico, (le valoro muchísimo su valentía y sinceridad), me manda un mensaje en el que me dice que ha sido genial conocerme pero que no puede estar al 100% y que no quiere seguir.
Sobre todo me duele no haber visto que yo no le gustaba lo suficiente, no le culpo en absoluto, son cosas que pasan; no se le puede gustar a todo el mundo. Pero me repatea no haber sido capaz de verlo.
No es la primera vez que me pasa, en todas las relaciones que he tenido hasta ahora (no me malinterpretéis, esto no era una relación, simplemente un chico con el que quedé dos veces) siempre me ha pasado lo mismo; me conocen, les gusto, empezamos a tener algo que va en serio, pero al final siempre tengo algo que les falla. Quizás sea mi impulsividad, o que soy demasiado extrovertida y no tengo pelos en la lengua. Sé que soy así y ya está y todo eso de que seguro que llega alguien que me quiera tal y como soy (tampoco es que lo busque), es solo que me duele este patrón que se me repite siempre, en el que no es un problema con respecto a mi físico sino con respecto a mi personalidad; y me jode, no puedo evitarlo, me hace dudar muchísimo de mí misma.
Esto es todo chic@s, gracias por leer, siempre diré que escribir por aquí es terapéutico.