Hola y muchas gracias por leerme.
Voy a explicarlo todo bien así que va a ser largo.
Mi novio y yo estamos juntos hace bastantes años ya, yo estoy en mi veintena y él en su treintena. Tiene un gran círculo de amistades porque es muy sociable, y hace un par de años quedamos con un amigo suyo de la adolescencia, que está viviendo en una comunidad autónoma vecina, y al que hacía bastante tiempo que no veía -llamémosle Mario.
Mario se trajo a su novia a la quedada, una chica muy agradable que tenía ya dos hijos de una relación previa -llamémosla Sandra. El caso es que Sandra y yo hicimos muy buenas migas, a pesar de la diferencia de edad y situación vital -como he dicho, yo soy relativamente más joven que ellos y aún estoy estudiando. Como nosotras nos llevábamos muy bien, empezamos a quedar con más frecuencia los 4, pasamos juntos una nochevieja, Sandra y yo hablábamos de vez en cuando por teléfono para contarnos nuestras cosas, etc. A mí me parecían una pareja estupenda, incluso pensaba en lo afortunada que era Sandra porque Mario se mostraba muy cariñoso con ella todo el rato y se notaba que la adoraba.
Llegó un día en que Sandra me llamó para desahogarse porque había tenido una discusión muy fuerte con Mario. Empezó a soltar la lengua y me contó que en realidad discutían muy frecuentemente -y llevaban solo 1 año juntos. Me dijo que Mario era muy celoso y me contó cosas que habían pasado entre ellos. Para mi sorpresa, Mario no era lo que parecía. Era súper controlador con ella, si salía de fiesta él la llamaba continuamente, le montaba pollos por tonterías, una vez que ella no quiso tener relaciones sexuales la insultó con esa palabra que empieza por p…, incluso él le tenía celos a los dos hijos de ella… Bueno, un cuadro. Yo me quedé muy impactada, porque la imagen que ellos proyectaban era de que todo iba genial, pero en realidad era un absoluto desastre, y para colmo, él estaba deseando tener un niño con ella -mi teoría es que quiere atarla de alguna manera.
Yo le aconsejé que le dejara; ella decía que sí, que no podían seguir así. Pero, oh, sorpresa. Él le pidió perdón, le dijo que cambiaría y volvieron juntos.
Total, que pasó el tiempo y las cosas volvieron “a la normalidad”, aunque por supuesto yo estaba con la mosca detrás de la oreja y no me fiaba de Mario.
Y finalmente, llegamos a este verano, en que de repente un día me llama súper alterada y me dice que han estado mal desde hace un tiempo, que en realidad Mario no ha cambiado, sino que ha sido ella la que se ha amargado y dejado de hacer todo lo que quería hacer, y que en definitiva, ahora sí lo tiene claro y quiere dejar a Mario. Esta vez estaba muy decidida, porque había descubierto que Mario se acostó con otra mujer durante el periodo de tiempo en que habían estado mal la vez anterior. ¿Qué cómo lo descubrió? Pues le rebuscó en el móvil y aún guardaba la conversación de WhatsApp. Todo muy turbio, lo sé.
Total, que le había pedido a Mario que se fuera de su casa -el piso es de ella aunque él le ayudó a reformarlo-, y que él se había negado, le había dicho que no se iba hasta que le pagara la parte que le correspondía por haber ayudado en la reforma. Yo le dije que llamara a la policía, que él no podía quedarse allí contra su voluntad. También me contó cosas como que él le había dicho que si ella le dejaba, se iría con el coche y se pegaría un “barrigazo”. Vamos, un manipulador de libro. Yo le imploré que tenía que dejar atrás a esa persona, que no le hacía ningún bien ni a ella ni a sus hijos, que estaba en una dinámica de maltrato psicológico y que tenía que salir de ahí.
A todo esto, a mi novio no le contaba mucho porque Sandra me había rogado que no le dijera nada, y no quería traicionar su confianza. Y a su vez, Mario no tenía ni idea de que yo lo sabía todo.
Aparentemente, Sandra tenía super claro que esta vez sí que iba a ser la definitiva. Pero yo empecé a notar cosas raras. Primero me dijo que le había dado una semana para buscarse otra cosa e irse de casa, luego esa semana pasó a convertirse en un mes bajo no sé qué excusa de que él así cobraría antes de irse, y así sucesivamente, hasta que la cosa quedó en stand-by. Ya con la sospecha de que le había perdonado, hablé con Sandra y me dijo que “se lo estaba pensando” y que aún no había decidido qué hacer.
Yo aquí peté. Le dije que creía que estaba cometiendo un grave error y que había vuelto a caer otra vez, pero que era su vida y no podía obligarla a dejarle; ahora bien, que tuviera dos cosas claras. La primera, que con toda la información que yo tenía sobre este tema, no se fuera a pensar que íbamos a volver a quedar los 4 otra vez como si nada. Que yo no me junto con Mario ni loca, sabiendo todo lo que sé, ni voy a permitir que se acerque a mi novio, que es un cacho de pan. Y segundo, que la próxima vez que tuviera problemas con Mario, a mí no me buscara. Ya era la segunda vez que me había tenido preocupada durante semanas, teniendo conversaciones de horas al teléfono, ella quejándose y quejándose, total para nada, para que al final volviera con él.
Es que no os imagináis lo que me ha hecho perder el tiempo, que en ese momento no me importó porque estaba intentando ayudarla, pero ahora ya siento que me ha tomado por tonta. Además, que yo soy una chavala que conoce por ser la novia de un amigo lejano de Mario, que ni siquiera son tan amigos si no fuera porque nosotras dos nos caíamos bien. Que digo yo, ¿no tiene otras amigas u otra gente a la que acudir? Sé que tiene una hermana, que también está en contra de su relación con Mario. Y sinceramente, también he estado pensando que casi nunca me pregunta por mí, y cualquier conversación siempre acaba girando en torno a sus problemas.
En fin, Sandra me respondió que lo entendía. Pero de aquí a un tiempo he notado que está intentando acercarse a mí de nuevo, enviándome mensajes amigables de cuando en cuando…. pero yo estoy distante, de verdad que todo esto me ha generado un rechazo enorme. No quiero saber nada más del tema ni de ellos dos, creo que son un par de tóxicos, no solo él -por evidentes razones-, es que ella también me está empezando a dar mala espina y creo que hay cosas que se ha callado. Es increíblemente dependiente de esa relación de mierda que tienen, no entiendo por qué, y he tratado de ayudarla, pero no hay manera.
A mi novio finalmente le expliqué lo que había pasado, se quedó muy alucinado porque al igual que yo no se lo esperaba para nada. Pero a él le sabe mal pasar completamente de Mario y Sandra. Creéis que estoy siendo una capulla? Qué haríais en mi lugar?
Incluso he pensado en decirle a Mario que lo sé todo para que él mismo de la vergüenza ya no quiera tener contacto con nosotros y no vuelva a contactar con mi novio. Estoy segura de que así lo haría, porque está obsesionado con taparlo todo de cara a la galería y aparentar una relación perfecta.
Os leo. Gracias.
