Os regalo un follodrama ideológico de los que no se cuentan en las cenas de Navidad para que no te retiren el saludo.
Necesito saber si estoy loca o si a alguna más le pasa esto de tener el corazón dividido (y no precisamente por una frontera). Os pongo en contexto: mis ideas políticas están en las antípodas de las suyas. Soy una persona que valora muchísimo la unidad de España y sinceramente, el tema del independentismo es algo que no comparto en absoluto
PERO (y aquí viene el drama)… sale Gabriel Rufián en la tele y se me olvida la Constitución entera.
No puedo evitarlo. Sé que quiere romper mi país, pero cada vez que pone esa sonrisita de canalla, esa barbita de «te voy a dar un zasca que te va a gustar» y esos ojilloss de «me salto la ley cuando yo quiera»… mis hormonas declaran la independencia unilateral.
Ese punto de macarra con traje, la chulería parlamentaria: Ese tono de voz pausado, como de perdonavidas que usa en el Congreso… Lo peor es que lo sabe. Va de empotrador
¿Alguna más tiene un crush político que sea su polo opuesto? ¿O es que el punto canalla de este hombre es capaz de unir a las dos Españas por debajo de las sábanas?
¡No me juzguéis mucho, que el amor (o el morbo) no entiende de fronteras!
***aquí venimos a hablar de salseo y hormonas nada de peleas políticas que nos conocemos!
