Hola a todxs!
Vengo a contar mi historia para desahogarme un poco y con esperanzas de aclararme un poquito. Os cuento:
Tengo casi 27 años y llevo con mi novio 5 años (él tiene 25). Nos conocemos de toda la vida, tanto que éramos vecinos. Empezamos a liarnos esporádicamente un par de años antes de empezar a estar juntos, entre medias el tuvo sus rolletes y yo los míos. Yo siempre tuve una relación muy catastrófica con los hombres (por temas de salud mental, ya estoy en terapia), siempre andaba entrando y saliendo de relaciones o líos tóxicos e intentando llenar un vacío muy grande con el cariño de cualquier inútil. Hasta que un día, él se plantó, me dijo que no podía seguir así y que necesitaba ayuda. Desde ese día, no sé cómo, me fui enamorando poco a poco de el y bueno, el resto es historia. Desde el primer día hemos tenido una relación muy sana, con movidas como todas las parejas pero ningún problema gordo. Compartimos cosas en común, amigos, nuestra familia se lleva muy guay, etc. Hemos vivido juntos pero por rollos de la pandemia actualmente casa uno vive con su familia. Ambos trabajamos y estudiamos a la vez un máster y en un principio, cuando acabemos nos pondremos a opositar para profes. Aunque tengamos un buen sueldo, no encontramos ningún alquiler de un sitio decente y que nos podamos permitir.
A pesar de que congeniemos bien, somos personas muy distintas. Él es una persona súper responsable, tranquila y con las cosas muy claras. Yo, aunque soy responsable con mi curro y los estudios, soy bastante cabra loca e inquieta. Me agobio pronto de la rutina. Muchas veces hemos hablado de planes de futuro, tener hijos etc. y hasta el momento, no había discrepancias. El problema es que últimamente siento que no estoy bien. No sé si es tema de la rutina, de si me he ido desenamorando, una crisis existencial o qué me pasa, pero veo que no quiero continuar con este tipo de vida más. Para el sería perfecto, en un futuro próximo, encontrar un trabajo fijo, comprarnos una vivienda, casarnos y tener hijos. Yo antes pensaba que eso es lo que quería también, pero cada vez tengo más claro que me queda mucho por vivir antes. Yo siempre he estado de aquí para allá, he vivido en distintas ciudades y me encanta cambiar de aires e ir a la aventura. Básicamente no me importaría irme a caribe a vender piñas coladas o meterme en el circo si así fuera a ser feliz. Él por el contrario, necesita tener todo bajo control y tener estabilidad. No es que yo quiera estar de fiesta y parranda todo el día, que sé que opositando nanai de la china, pero me valdría con irme a preparar las opos a otra ciudad.

He hablado de esto con el él varias veces. Le he dicho que yo necesito cambiar de aires, que podemos irnos juntos a otra ciudad a probar suerte y él solo me da largas. Antes era cuando acabásemos el anterior máster que hicimos, ahora cuando acabemos este, pero en unos meses se presenta a un examen para conseguir contrato fijo en su trabajo actual. Me dice que él se iría a otra ciudad siempre y cuando supiera fijo que tiene trabajo. Yo lo entiendo perfectamente y me hace sentir una inmadura, pero yo necesito más en la vida que un trabajo, un piso y tener hijos. No es el día que no le de vueltas al tema, que ya no sé cómo sacárselo o si sacárselo otra vez. Cuando hablo de esto con mi madre, me dice básicamente que tengo que asentar la cabeza y joderme si quiero estar con el, que ya no soy una niña y blabla.
Toda esta situación me está haciendo dudar de si quiero estar con él, de si mis ganas de cambiar de aires son tan grandes como para dejarlo todo, de si soy una inmadura y egoísta, etc. Lo único que tengo claro, es que no quiero esta vida para siempre. Me encantaría irnos juntos unos años fuera, a dónde sea y volver aquí para asentarnos. Pienso en quedarme aquí y me da una ansiedad que te cagas. Pienso en irme sin el y más de lo mismo.
En definitiva, que tengo un cacao mental que no puedo con el. Estaré encantada de leer vuestros consejos, opiniones, historias,…estoy segura de que me ayudarán a calmar un poco esta ansiedad. Y si no es así, por lo menos me he desahogado con este testamento ajaja
Muchas gracias por leerme,
¡Un abrazo enorme!