Es una reflexión que vengo a hacer, porque últimamente no paro de ver a influencers body positive y mujeres que arrasan en redes colaborando con esta empresa que se vende como súper feminista y comunidad para apoyar a las mujeres.
Detrás de este proyecto hay una farmacéutica que lo que quiere intuyo es recabar información. Los datos de miles de mujeres, sus preferencias, para luego vendernos sus milagrosas pastillas/productos.
Y me da rabia, porque ni nos preocupamos de quien hay detrás de lo que leemos. En cuestión de un año se han posicionado como un medio referente para las mujeres jóvenes, y en realidad lo único que quieren vendernos sus malditos anticonceptivos.
En fin. Un caso de tantos.