Todo comenzó cuando empecé a trabajar en un lugar nuevo, conocí un chico muy lindo y me gustó de inmediato, al parecer yo también le guste a él porque me empezó a escribir y bueno nos veíamos en el trabajo pero nunca quedamos en nada, la verdad el fue claro desdén de el principio, no quería una relación seria. Solo sexo a mi me pareció bien tampoco estaba buscando una relación en ese momento.
La cosa empezó a calentarse y bueno nos enviábamos unas que otras fotos calientes y hablábamos de sexo, con el tiempo me di cuenta que el iba cambiando, ya no quería hablar casi y me evitaba. Ya cansada le dije que me hablara claro para yo no seguir como una boba detrás de él, su respuesta fue un cuando tengamos tiempo haremos todo tranquila, dejamos de hablar poco a poco pero el seguía gustándome demasiado yo siempre buscaba la manera de hablar con el, pero se estaba volviendo muy grosero.
Ya después me fui cansando y deje de hablarle a veces tonteábamos en el trabajo pero hasta ahí, una noche le dijo a mi mejor amiga que yo le caía mal pero le gustaba la atención que le daba, ya con eso me quedo claro todo y deje el tema con el
Pero una noche me lo encontré en una disco y adivinen que ( las cervezas y el calenton pasado me jugaron mal) se lo agarre allí y hasta la lengua le pase por los labios, y eso no es lo peor, su reacción me dejó mal
Solo sonrió y me dijo que me fuera a mi casa que no era momento. Les juro que se me subió toda la rabia del mundo a la cabeza y dije cosas muy feas he hirientes
El problema es que me encanta demasiado y ya no se que hacer