A verrrr cómo os relato esto… He quedado con el chico con el que me acuesto desde hace varios meses (que no es mi pareja aunque nos queremos como tal diría yo, pero eso va a parte de este relato). El caso es que hemos ido a tomar café cerca de su trabajo y allí en la cafetería nos hemos empezado a poner cariñosos y claro… se le ha puesto el asunto duro. Total que hemos decidido ir a su lugar de trabajo que estaría vacío durante una hora más para lo que ya os imagináis. Es importante que sepáis que durante el polvazo yo estaba tumbada con el culete apoyado en el filo de la mesa, una pierna alrededor de su cintura y otra encima de su hombro (puede parecer ortopédico pero ambos estábamos disfrutando) y de repente… PUUUUMMMM se le dobla una pata a la mesa, casi me abro la cabeza y me quedo colgando con la pata en su hombro y a él casi se le disloca el hombro.
Después de levantarme como pude y comprobar que estábamos íntegros, intentamos apañar la mesa y viendo que no podíamos… pues seguimos dándole al tema contra el mostrador porque el calentón no se iba por nada del mundo y con esas que se sube la persiana delante de mis ojos y entra su socio justo cuando mi empotrador se estaba corriendo. JESÚS el repullo que me he pegado…