Necesito desahogarme y sobre todo necesito que no me juzguéis.
Hace un tiempo conocí a un chico en tinder, pero por distancia y movidas no nos hemos podido ver en persona hasta hace poco. Fue genial, vino a visitarme a la ciudad donde ahora vivo y pasamos un finde muy guay. Mi principal inseguridad era no gustarle en persona. Sin embargo, le he gustado. Ahora que el se ha vuelto a su ciudad hablamos a diario y el manifiesta que quiere volver, vernos más veces, que le gusto mucho, etc.
El peso para mí siempre ha sido un hándicap. De hecho, esta es la razón por la que hasta hace poco no he comenzado mi vida sexual y es la razón por la que soy virgen. A pesar de habermelo pasado genial el finde, cuando dormíamos juntos me he rayado un poquito por como se me veía en la cama, por cómo me vestía. Pero, aunque reconozco que esas inseguridades han estado ahí, he disfrutado mucho y no me han superado.
El «problema» me viene ahora. En dos semanas vuelvo a mi ciudad natal. Esto implicará vernos y él no para de pensar planes de piscina, playeo, volver a dormir juntos y me raya mucho. De repente le tengo miedo a que me vea desnuda o en bikini. Que no le guste mi cuerpo o que pase algo que me haga sentir mal. Sé que es todo mental y que son mis inseguridades a flor de piel. Pero le veo delgadito, y luego me veo a mi pesando más que él y me vienen mil cosas a la mente.
Mido 1’65 y peso 69 kilos pero mi cuerpo no es normativo. De adelgazar y engordar tengo muchas estrías, la piel flácida, el pecho caído, celulitis y michelines, porque he perdido músculo pero no grasa. Aunque he ganado mucha confianza todavía hay días que me cuesta lidiar con mi imagen y bueno, aquí estoy…no sé muy bien que pretendo con el post pero estoy triste. Me gustaría disfrutar del sexo, de salir, entrar, del chico que me gusta y de la vida en general sin taladrarme por mi físico y mi persona. Ahora mismo estoy entre la espada y la pared: me muero de ganas por verle pero me da pánico hacer muchas cosas con él.
Mil gracias por leerme.