Hola! Estoy hecha un pequeño gran lío. Llevo un un año y pico con un chico y todo va aparentemente bien. Es cariñoso, detallista, inteligente, divertido, buen amante…. pero me siento «desinflada» en la relación. Cuando empezamos, a mí me costó arrancar porque me daba miendo meterme en algo. Al final decidí que tenía que darle una oportunidad, porque estaba loquita por él, pero él necesitaba otros ritmos-tiempos. Me costó un poco asumirlo, pero no fue un problema realmente hasta que íbamos a cumplir un año juntos.
El tenía unos cuantos días libres justo en esas fechas y le propuse que por qué ya que iba a tener tiempo (tiene horarios raros y a veces es difícil coincidir más de 1-2 veces por semana aunque lo intentemos), no hacíamos algo especial para celebrarlo. Maldita la hora en la que se lo propuse, se cabreó como un mono y me contestó de una manera que aún estoy temblando. Resulta que esas celebraciones le dan yuyu pero su reacción fue muy agresiva, creo que si le hubiera propuesto llevarle a un cirujano a que le quitara un riñón, su reacción habría sido mejor.
Luego hablamos se disculpó, me explicó, entendí (a medias, sigo sin entender esa agresividad hacia mí, que sólo le proponía hacer algo especial para su aniversario) y no volvió a haber más incidentes. Desde ese dia siento como si me hubiera desinflado. Ya no me apetece proponerle nada o celebrar nada con él y esa pasión que me hacía sentir está como atada u olvidada, no lo sé. Soy una persona a la que le gusta hacer cosas y planes, especialmente con la gente a la que quiere y de algún modo, mató esa parte de mí hacia él.
Ahora me está presentando a todo su entorno, familia incluida y parece que por su lado la cosa va. Pero yo me siento estancada. No sé si es que me ha dado miedo a que la cosa vaya a más o que realmente, después de aquel día la magia se esfumó. Luego le veo, estoy con él y estoy muy a gusto, pero cuando pienso en la relación cuando no estamos juntos, siento que me falta algo.