Hola soletes, os voy a contar algunas cosillas con mi pareja, a ver qué opináis, si es que yo soy demasiado sensible o pido más de la cuenta o es que mi pareja no me da lo que necesito y tengo motivos para sentirme así.
Por motivos laborales llevamos unos meses viviendo en ciudades diferentes y por nuestras circunstancias personales no nos es posible vernos muy a menudo. La última vez que él vino se pasó directamente por mi trabajo para hacer tiempo y así pasar algunas horas más juntos. Cuando estaba llegando, le escribí toda ilusionada diciéndole que qué nervios, que ya estaba aquí. Él en vez de corresponderme de forma cariñosa, es lo que me parecía lo normal, me pegó lo que para mí fue un corte, diciendo que qué nervios ni nervios con las ansias. Eso me dejó un poco cortada, pero bueno, no le dí mucha importancia porque estaba a punto de verlo después de un mes y medio.
Luego, en mi rato de la merienda, nos fuimos a un pequeño parque que hay detrás de mi trabajo, que es donde suelo ir cuando hago el descanso. Yo había llevado unos trozos de bizcocho casero para merendar. Nos sentamos a comerlos y a la vez yo me acerqué varias veces a darle besos y abrazarle. Después, él se puso a hablar de cosas suyas de trabajo y bueno, al principio le seguí el rollo pero cuando estaba terminando mi tiempo del descanso le dije que no entendía su actitud, que todas esas cosas me las podía contar luego, cuando estuviéramos tomándonos algo, que ese ratito después de mes y medio y además estando completamente solos en el parque, me nacía estar dándome cariño y mimos con él y que me sentí como si fuera una colega que hacía tiempo que no veía, no una pareja a la que había echado de menos.
Sus respuestas siempre son excusas tontas para mí, primero que es que estábamos comiendo (cuando yo sí me acerqué a él) y luego que si me estaba hablando de un tema importante para él (es verdad que en el aspecto laboral no está pasando una buena racha, pero me hizo sentir que me estaba como chantajeando con un tema que sé que es importante para él).
Y ahora por temas personales de ambos, y sobre todo míos, nos va a ser difícil vernos por lo menos hasta dentro de otro mes y medio. Este fin de semana se podía haber venido a mi casa pero en el último momento por temas familiares suyos, no ha podido ser. Él tenía que ir a ayudar a la familia a su casa de la playa, que no es que haya pasado nada malo ni grave ni nada, pero son esas cosas en las que uno tiene que estar echando una mano y lo entiendo. El problema viene cuando a mí me era imposible ir para allá y sabe que estoy pasando una racha regular por problemas personales varios y que le necesito y no me ha llamado ni una vez estos días, vale que me ha escrito puntualmente por wassap para ver cómo estoy, pero conversaciones puntuales, nada más. Ayer le dije que estaba mal, que le necesitaba y que no me había llamado. Otra vez con sus excusas, que es que ha estado liado y acompañado todo el tiempo (cuando ha estado mínimo dos tardes un rato solo en la piscina de la urbanización), le digo que se puede salir a los pinos o fuera de la casa un rato al menos y me salta el tío que lo siente pero que se acaba de despertar de un siestón y que todavía está puteado de la comilona y necesita estar más rato tumbado. Os podéis imaginar cómo me sentí. La verdad es que pasé de hablar nada más con él.
No sé qué pensaréis. Soy una exagerada? Exijo mucho en la relación? O tengo motivos para sentir que no me demuestra las cosas? Necesito opiniones o experiencias parecidas.
Gracias por leerme y perdonad el tostón.
