Hola chicas, hace tiempo que estoy dándole vueltas y por fin he decidido a contaros lo que me pasa. Me gustaría saber si a alguna más le ocurre o incluso ha podido superarlo.
De pequeña recuerdo haber tenido una infancia más o menos normal, aunque en mi casa siempre ha habido muy mal ambiente. Mis padres chillaban y se insultaban cada día, sobretodo mi madre a mi padre. Mi madre se caso muy joven con mi padre, «para salir de su casa» casi no se conocían y mi madre siempre ha sido infeliz, volcando sus frustraciones en nosotros creo yo.
Mi padre dejo de hacer de padre cuando pasamos a la adolescencia, le encantan los niños pequeños, pero luego ya no le hacen gracia.
Mi madre siempre ha sido muy dura con mi hermana y conmigo, perdía rápido los nervios, nos pegaba y nos decía cosas bastante desagradables. A mi hermano pequeño, el más deseado siempre le han protegido y lo han llevado en bandeja, aunque su versión es que siempre he sido una ccelosa. Viendolo con perspectiva me doy cuenta de incluso hacían que compitieramos entre nosotros en lugar de fomentar la hermandad.
Recuerdo una adolescencia en la que me sentí muy desdichada, creo que en esa época era más sensible de lo normal y además siempre fui muy consciente de todo lo que me rodeaba. Recuerdo llegar a casa cada tarde y encerrarme en mi habitación a llorar. Los pemsamientos de quitarme de en medio eran comstantes pero nunca me atreví a llevarlos a cabo.
Mi primera relación fue muy tóxica y duró 2 años . Y en seguida comencé a salir con un chico con el que estuve 10 años. Al principio yo me había convertido en una persona intransigente, con ataques de ira que me costaba controlar si las cosas no salían como tenía en mente, de todo me prepcupaba y lo quería controlar… con los años conseguí ir dejando atrás esa actitud autodestructva (con ayuda), maduré, pero él nno, era un peter pan de la vida, sin metas sin querer avanzar. Estuvimos varios años de iidas y venidas, yo me sentía a veces muy triste y apática, sufría porque quería estar con él y formar una familia y quería que el quisiese lo mismo pero siempre tenía que tirar yo de la relación y estaba exhausta.
Y un día pasó sin más, algo me hizo clic, simplemente dejé de sufrir, de preocuparme por todo, de intentar controlarlo todo. Dejaron de importarme las cosas. Decidí dejarlo al cabo de poco.
Y entonces conocí a mi chico, un sueño, una ñersona que me hace feliz cada día, nos casamos. Estoy estable emocionalmente pero esto no me deja tranquila.
Y es que siento que ese clic, ese me la pela todo ha ido a más, desde luego soy más feliz, tengo una paz que antes no tenía.