Te pongo un ejemplo de una situación similar a la tuya para que veas que al final no pasa nada.
En mi primera cita con mi pareja me quemé la pierna con el tubo de escape de su moto, no le dije nada porque sabía que me llevaría al hospital y yo quería pasar el día con él (era una quemadura de segundo grado). Total, que estuve como los 2 primeros meses de relación ocultándolo porque me sentía idiota, que él me había avisado de que me podía quemar y he ido 50mil veces en moto y aún así tuve ese accidente.
También estaba como tú, rallándome y pensando «ay madre mía, he empezado una relación con una mentira». A ver, que hay mentiras y mentiras… hay chorradas, como esta y como lo tuyo, y hay cosas serias como podría ser que hubiera estado manteniendo una relación con 2 personas durante todo el primer mes, que no es el caso.
Al final, y tras hablarlo con mis amigos y ellos decirme lo mismo que te están diciendo a ti aquí, se lo conté. Su reacción fue reírse y quitarle hierro al asunto.
La cuestión básica es esa, si la «mentira» realmente es algo relevante o no, y en tu caso, como en el mío, son cosas que no han de afectar.
Te estás rallando demasiado. Porque además, si quieres seguir con ella, entiendo que en algún momento irá a tu casa.
Si pasa mucho tiempo y no va a tu casa, eso sí que va a mermar la confianza porque, ¿qué ocultas?, se imaginará algo malo, no que tu familia se haya peleado con el bar de abajo, que es irrelevante en vuestra relación.
Así que tienes tres opciones:
1: seguir mintiéndole en esta chorrada hasta que ella se haga una bola mucho más grande pensando que le ocultas algo serio y eso destruya su confianza y vuestra relación.
2: Cortar la relación con ella para evitar contarle tu «mentira».
3: No ser tan cobarde y explicarle lo que nos has explicado aquí, y que te sentías que la estabas engañando y que tenías miedo a empezar una relación con una mentira. Y en este caso te dirá «ah vale, que era eso, pues no pasa nada»