No me había planteado jamás contarlo, pero ahí va.
Cuando era pequeña, no soy consciente de a qué edad empezó pero sí de cuando terminó (que fue sobre los 15 años)… un hermano de mi abuela me hacía cosas cada vez que podía.
Le recuerdo acariciarme la barriga, siendo pequeña, cuando nos habíamos quedado a solas en alguna habitación de la casa, recuerdo que me acariciaba las piernas.. recuerdo que se sacaba el pene por encima del pantalón y me lo enseñaba.
Yo era pequeña pero mi instinto me hacía intentar no quedarme sola nunca con él. No me tocó nunca en mis partes íntimas, eso lo recuerdo.
Cuando fui más mayor y me crecieron los pechos, sí recuerdo que empezó a acariciarmelos cada vez que podía, incluso una vez era verano y yo iba en pijama de estos de tirantes, tendría unos 15 años y me metió la mano por debajo de la camiseta y me tocó los pechos, apretando y sobandolos, tocandome los pezones…
ese fue el punto de inflexión, a partir de ese día y ya consciente plenamente de la situación evité como pude cualquier contacto, en cuanto le veia llegar a casa o ibamos nosotros a la suya siempre me quedaba con mi madre o mi abuela, no iba ni al baño sola por no separarme de ellas.

jamás dije nada a nadie, no lo conté, habría sido muy doloroso para mi madre y mi abuela que confiaban en él y lo querían muchísimo y era parte de sus vidas.
Mi abuela murió hace 5 años sin saberlo y no sé si me arrepiento de no haberselo contado jamás o si es mejor que nunca en vida le causara ese dolor.
A mi madre no se lo diré, porque ella ya de por si tiene depresión y es una persona muy sensible y delicada, como para venirle yo ahora después de tantos años a contarle esto.
Este señor no lo volví a ver pasados unos años ya que por temas familiares nosotros cambiamos de residencia a otra provincia y ya no lo veíamos tan asiduamente, de hecho al morir mi abuela jamás volví a verle (de eso hace ya 5 años) y hace unos meses me he enterado de su muerte.
Al enterame no pude evitar decir en voz alta «uno menos» a lo que mi madre se quedó un poco en shock y me dijo, era tu tio abuelo! como dices eso?
y le dije, perdona he tenido un mal día…
hasta ayer nadie lo sabía, y se lo conté a mi marido ayer por la noche. Y no sé. No tengo ningún trauma por ello, supongo que porque lo paré, supe alejarme, no le dejé seguir… y por suerte él paró al darse cuenta de que yo le evitaba…
pero ahí están esos recuerdos, tengo imágenes de él tocandome la barriga y los pechos. Y me pregunto porqué y me pregunto qué sentido tiene contarlo ahora.
Y me decepciona. Me duele… y me da pena que tengamos que pasar tantas por esta mierda
Gracias por leerme