Hola pivones, que sois una panda de pivones
tengo por norma nunca hablar de mi vida privada, y por eso es la primera vez que escribo. Pero necesito que eso cambie hoy, porque necesito que leáis mis palabras y podáis echarme una mano dándome vuestra opinión.
No se me ocurriría pedirlas si no pudiera asegurar con rotundidad que es la primera vez en mi vida en la que no tengo ni idea de que hacer ni de por dónde empezar.
hace 3 años y después de haber salido de una relación un poco tortuosa, conocí al que hasta hace 3 días, yo consideraba el hombre de mi vida. Atento, guapo, formal, gracioso, mayor que yo (tenía entonces 26)… al principio me pase muchos meses sintiéndome súper afortunada por la lotería que me había tocado. Por fin un día en mi vida que no era un cerdo, un infiel o un mentiroso.
hemos pasado 3 años magníficos juntos, con sus altos y sus bajos como en todas las parejas del mundo, pero al fin y al cabo maravillosos.
El verano pasado, se declaró y me puso el anillaco del siglo.
por supuesto, le dije que sí. Ya estaba lo suficientemente enamorada y segura de nuestra relación como para tenerlo claro.
Imaginaos… ¡Qué fuerte! ¡Me caso! A comenzar los preparativos:)
Hace más o menos 7 meses, por un descuido suyo, descubrí que se había estado gastando cientos de euros en páginas de juego y apuestas en Internet sin decirme nada, y tuvo la cara dura de estar negándolo durante una semana. Imaginaos el globo que me cogí… Después de un buen drama y 7 días en casa de mis padres, finalmente acepto que no lo podía controlar y que igual tenía un problema.
Le ofrecí mi ayuda, y le perdone a condición de que fuera a terapia con un psicólogo a curarse, advirtiéndole que yo no me podía casar así y que necesitaba que pusiera solución a sus problemas.
Lloró todo lo que podía llorar, me prometió que iba a acudir a terapia y me suplicó que no cancelara la boda, comprometiéndose a solucionar el problema. Desde entonces va una hora a la semana con una terapeuta a la que le pagamos 50 € la hora.
nuestra vida continúa los preparativos continuaron, y supuse que podía empezar a despreocuparme porque el problema tenía solución.
Hace 3 días, en uno de los momentos más felices de mi vida, por otro descuido estúpido me he enterado de que suele entrar varias veces a la semana en páginas de chat de tipo guarreo a intercambiar fotos y a masturbarse hablando con otras personas a través de la webcam o escribiendo.
ya no es el hecho en sí de que lo haga, que me parece fatal. Es que se espera por las noches a que yo me duerma para establecer esas conversaciones y esos intercambios desde la misma cama en la que yo estoy al lado dormida.
pero sobre todo, lo que más me ha dolido es que parece necesitar una excusa para ponerle a las personas con la que intercambia estas conversaciones, y siempre es la misma. Que yo soy una bruja y una tirada y que no le dejo vivir, y que por eso necesita evadirse con otras personas.
No es verdad. Somos una pareja feliz, tenemos relaciones sexuales varias veces a la semana, discutimos poco o nada y nos encanta hacer planes juntos.
Cuando le puse las conversaciones delante y le pedí una explicación, se cerró en banda diciendo que ese no era el y hasta que habían suplantado su personalidad. Después de varios ontentos, ha reconocido que sí, que lo hace regularmente porque lo necesita. Que no tiene nada que echarme nada en cara y que es muy feliz conmigo, que se muere por casarse conmigo que me ama más que a nada en el mundo y que nuestra vida es maravillosa como pareja. que todas esas cosas que dice, no las piensa en realidad. Solamente lo hace porque lo necesita pero no sabe explicar bien porque. Que tiene un problema grave que no sabe cómo controlar.
Sin embargo, cuando le he preguntado que si se lo había contado a la terapeuta, me ha dicho que no. Que le daba muchísima vergüenza contarle eso. que tampoco le contó nada de lo del juego, que simplemente le ha dicho que quiere ir a trabajar sus inseguridades y sus relaciones sociales. Vamos, que lleva 6 meses yendo al psicólogo a 50 € a la semana a hacer el paripé y a cubrir el expediente para que yo esté contenta.
Chicas, no sé qué hacer. pasando por alto el hecho de que primero tengo que perdonarle, y que no sé cómo lo voy a hacer… Si le perdono y me caso con él, tengo que aceptar que van a venir muchas dificultades, mucha terapia, mucho dinero invertido en terapia y muchos disgustos que no sé si estoy dispuesta a seguir soportando.
Pero le quiero… Me ha dado cosas maravillosas estos tres años que nadie me había dado nunca, y estoy enamorada de él, lo cual me nubla más aún la vista.
Ale, debatan.
Muchas gracias