Me pasa desde bien pequeña. Siempre me quedaba mirándolos, igual que ahora, aunque ahora más disimuladamente claro.
He intentado dejar de hacerlo pero es que conozco a alguien y tengo la necesidad de fijarme, fijarme como es su paquete o imaginarme como será.

Nunca he dicho nada a nadie o mirado descaradamente pero es algo inevitable para mí, no me doy cuenta y lo hago.
¿Es normal? ¿O estoy loca?