Con 32 años tienes un trabajo que te permite mantenerte y encima estás estudiando una carrera. ¡Olé tú! No puedes estar en mejor punto de comienzo. Sólo necesitas dejar a esa pareja que no te aporta absolutamente nada. Cuando lo dejes y superes el duelo y la dependencia, vas a ser tremendamente más feliz que manteniendo a alguien que no te aporta absolutamente nada.
Por lo que cuentas tú misma eres completamente consciente. ¿No te ves capaz de salir de ahí sola aunque sabes que es lo mejor para ti? ¡No necesitas hacerlo sola! Ve a un psicólogo. Seguro que ni necesitas muchas sesiones para acabar de coger el impulso. No vas a hacer una inversión más rentable en tu vida: ni económica, ni, sobre todo, emocional.
Por lo que cuentas, vales mucho. Y ahí fuera, si un día quieres, habrá muchos hombres que lo valoren. Pero, hay una parte que es responsabilidad tuya para encontrar a alguien así, y es no permitir que nadie te dé menos de lo que tú te mereces. Esa parte la tienes que hacer tú. Te mereces alguien infinitamente mejor que tu actual pareja. Pero no lo vas a tener porque te lo merezcas o porque «sería lo justo», ni por el karma divino. Por desgracia, tienes que «exigirlo tú» no permitiendo que nadie te trate como no mereces.
Mucho ánimo y haz lo que necesites para coger el impulso que te falta.