Por tu forma de escribir parece que la que tiene que quedar siempre por encima y que tiene que organizar todo eres tú. Es tu marido, puede dejar de serlo, sin embargo no puede dejar de ser hermano e hijo, y como tu bien admites sabes que esa fiesta le haría ilusión. Sin embargo no puedes aceptarlo y ser feliz, porque ves que el disfrutaría algo que no has organizado tú. No escribes lo suficiente para saberlo, pero por lo que escribes despiertas todas mis alarmas de toxicidad.