Hola a todas!
Hoy acudo a vosotras, en primer lugar, sin intención de que me juzguéis, sólo necesito expresarme y que, por supuesto, me deis vuestros consejos con lo que me pasa.
Yo nunca he tenido pareja seria y tengo 30 años. Por lo demás, mi vida es absolutamente plena: me encanta mi trabajo, me encanta mi familia, tengo un círculo social maravilloso y «no me falta de nada».
Cuando no estoy conociendo a nadie, soy absolutamente feliz (aunque sea más aburrido), tengo confianza en mí misma, estoy orgullosa de mis logros, etc. Pero, cuando empiezo a conocer a alguien (aunque sólo sea por internet las primeras semanas) me vuelco demasiado y sufro. Me explico: me hace hiper feliz que esa persona haga cosas tan sencillas como darme los buenos días o mandarme una foto porque se ha acordado de mí, y sin embargo, me pone súper triste ver cambios de actitud, empiezo a comerme la olla con cualquier cosa que yo veo que es un comportamiento distinto.
Por ejemplo, si el chico en cuestión un día me ha dicho que está deseando conocerme y verme y luego se tira una semana sin decir nada al respecto, ya empiezo a pensar que seguro que ya no le gusto o que ha pasado algo. Si antes (hace 1 semana) me ponía mil veces iconos románticos y ahora me pone menos, ya pienso que es que no le gusto. Si tarda en contestar más y antes era inmediato, pienso que es que ya ha conocido a otra. En definitiva, sufro, cuando yo creo que los inicios deberían ser disfrutar y fluir. Antes se lo decía a los chicos, lo típico de «¿te pasa algo?» y me di cuenta que les agobiaba (lógico porque le preguntaba eso a alguien que no tenía nada conmigo jajajaja) y con la edad he ido pasando de decir esas cosas, entendiendo que todos los días no son iguales y que la gente puede tener malos días, días aburridos, días que pasen del móvil e intentar llevarlo de otra manera, pero aunque avanzo, no consigo ser la mujer que proyecto, una mujer que pueda conocer y hablar con varios chicos, reírse, disfrutar de esas primeras conversaciones sin imaginarse el futuro o el fracaso y sin vivir en una auténtica montaña rusa cada vez que hablo con alguien.

Por otro lado, quería aclarar que yo tengo (sin la pandemia) una vida sexual plena, que no tengo problemas con mi físico para relacionarme con chicos y que no me anclo nunca a ellos (salvo a uno hace años que fue mi gran amor hasta ahora). Más bien es todo lo contrario, yo veo la mínima cosita (mínima mínima) que me puede hacer sufrir o que no me cuadra y ya me ofusco y me desinflo y no quiero seguir conociéndoles. Es como que me boicoteo demasiado pronto.
¿Cómo sois vosotras en los inicios o cómo fueron vuestros inicios con vuestras parejas? ¿Qué me recomendáis? ¿Qué creéis que me pasa?
Gracias a todas!!