Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
Hace unos meses nos hemos mudado a una nueva casa. El piso es un poco antiguo y tal, pero nos apaña por le precio y la ubicación. El caso es que yo ahora estoy embarazada y, en alguna ocasión, me he encontrado alguna que otra cucaracha pululando por la casa.
Siempre siempre me las he encontrado en la cocina e, indagando posibles lugares por donde pudiesen salir, me fijé que detrás del fregadero hay un hueco por donde podrían colarse. Se lo comenté a mi marido y le pedí que comprase una pistola de silicona para rejuntar la obertura e impedir que salgan, odio los bichos, odio las cucarachas y me parece de lo más antihigiénico que encima estén localizadas en la cocina. Pues bien, la contestación de mi marido fue que es normal que salga alguna que otra cucaracha en los pisos viejos y que, por mucho que rejunte los huecos, van a salir igual.
Me quedé con un palmo de narices. Sé que los malditos bichos encuentran cualquier hueco para colarse en casa, pero, cuántos menos huecos menos posibilidades ¿no? Me cabreé tanto que yo misma compré la dichosa pistola de silicona, pero, con la tripa, no puedo acceder a esa zona y mi marido sigue diciendo que soy una exagerada y que para una o dos que nos encontramos cada dos o tres meses que no vale la pena ir rejuntando grietas de un piso que no es nuestro.
Estoy súper frustrada y cabreada. A mi marido se la soplan las cucarachas y, lo que más me revienta, es que no vea que son un problema mucho más grave con un bebé en camino. ¿Me podéis recomendar algún remedio para ahuyentarlas? ¿O para que a mi marido le entre en la cabeza y se implique un poco?
