Veréis mi padre es un poco (muy) unga unga. No hay nadie en este mundo capaz de sacarme de mis casillas tanto y tan rápido como el, os lo juro. Aquí van unos cuantos ejemplos de las muchísimas movidas que tenemos:
Mis faldas siempre son demasiado cortas con lo cuál a veces incluso me prohíbe salir de casa vestida con ellas porque «parezco una puta» «solo me visto así para buscarle un follón a mi novio por la calle» «me gusta demasiado llamar la atención» (creo que se imagina que los hombres se me tiran encima y alerta spoiler no es así)
Tengo que dar explicaciones de a dónde voy y con quién voy porque «no debería salir sin mi novio a ninguna parte»
Yo no tengo problemas de ningún tipo porque con 23 años que tengo es imposible que tenga ningún tipo de problema de igual modo que mis opiniones no son válidas porque «soy demasiado joven y no sé nada de la vida»
Podría seguir y seguir porque es machista, homófobo y racista.

A veces cuando se me saltan las lágrimas de la impotencia después de tener una movida con él se burla de mi llamándome dramática porque «no se me puede decir nada»
Conseguí independizarme dos años y nuestra relación cambió por completo pero por desgracia a mi pareja lo echaron del trabajo esta pandemia (con un solo sueldo no da para vivir) y tuve que volver a casa de mis padres. El infierno ha vuelto. Lo quiero muchísimo pero es como un novio tóxico y es la fuente de mi ansiedad e inseguridades. Os pido consejos para aguantar, mantras de meditación o algo! Gracias por leerme. Un beso enorme.