Hola chicas, por aquí estoy para contaros mi historia peculiar. Hace dos meses conocí a un chico por una app de ligar, por fotos no me convenció mucho pero en persona estaba mejor. Pero la parte personalidad mal, por chat parecía una persona normal, decente, cariñoso…en persona nada que ver.
Para empezar se tiró un eructo de camino a su casa, no hablaba casi y todo el rato con el semblante muy serio, ni siquiera me saludó con dos besos cuando me vio, me saludó haciendo el gesto de hola con la mano. Una vez llegados a su casa, gritó «mamaaaa estamos aqui». Le pregunté que si me la iba a presentar, me dijo que no hacía falta. Me presentó a su gato, este me mordió y él lo sacó de la habitación y cerró la puerta.

Bien empezábamos…al poco se me acerca y me da un morreo, me quedé patidifusa, por que estaba tan rancio, seco y callada…empezó a quitarse la ropa, le dije, que haces? Y él, pues tu que crees…me dijo, túmbate en la cama y pasemos un buen rato. Me dejé llevar, me despelote y en eso que miro en una de sus estanterías y allí estaba esa muñeca tan espantosa…le dije que qué horror, a lo que se rió y me dijo que a él le encanta y que nunca le pida que la saque de ahí, terminó diciéndolo muy serio.
También tenía un cuadro muy feo de ojos atormentados. Total que nos acostamos, luego me invitó a merendar una ensaimada del bar que había debajo de su casa y como ya era tarde, le dije que me tenía que ir, me dijo que vale, me dió un abrazo un pico y se despidió diciéndome a grito pelao «tía buenaaa», por la calle.
Han pasado unos días desde eso y ni yo le he dicho nada ni él a mi. Pero es que me parece un tipo muy raro, aparte de que me dijo si quería fideos con atún para cenar que le había sobrado. Muy excéntrico todo a mi gusto.