Hola a todas,
yo, feminista declarada, me he creído de pe a pa todos los mandatos del amor romántico. Y no aquello de la media naranja, ni del amor para toda la vida… Si no cosas más asentadas y aceptadas que estoy aprendiendo que NO SON VERDAD. ¿Se puede querer muchísimo a alguien, querer estar a su lado, querer vivir con esa persona, disfrutar de su presencia, de su cariño, del sexo y no estar enamorado? ¿Se necesita estar enamorado, al estilo más casposo de Hollywood, para poder tener una relación feliz?
Me ha costado muchísimo aceptarlo pero creo que no estoy enamorada de mi amor, al menos tal y como me habían contado que era el enamoramiento. A mí no me apetece estar siempre con él, a veces me aburro como una ostra, le veo feo muchos días y otros el más bonito del mundo, a veces pienso en mi ex novio, nuestros gustos son bastante diferentes, a veces deseo acostarme con otros tíos, a veces me gustan otros tíos, hay rachas en las que me divierto más con algunos colegas que con él, con una mirada no basta la mayoría de las ocasiones y tengo que explicarle o tiene que explicarme las cosas, tengo dudas muchas veces (le querré de verdad?), no follamos todo lo que me gustaría y, os diré, que con todo esto SOY MUY FELIZ CON ÉL. Porque él me da paz, me enseña a ser compañera, saca mi parte más alegre y divertida, me cuida, me deja cuidarle, me intenta entender, me encanta entenderle y esforzarme por entenderle, cuando llego a casa y está me pongo súper contenta, si me pasa algo es a la primera persona a la que llamo, me pone mucho, me mima y le mimo, saca mi mejor parte y me anima a ser mejor… Y esto a veces no me parece suficiente, porque yo pensaba que el amor debía ser constante, no dudar jamás de lo que sientes, apasionado, divertido, cómplice (siempre y todas las veces), intenso…. Y mira tu por donde que estoy con una persona que me hace muy feliz y que no me da TODO lo que me gustaría (por ejemplo, que fuera más divertido, más pasional, con mis gustos…).
Os juro que he pasado verdaderas crisis pensando que todo fallaba porque no era redondo, perfecto, que mis emociones no fueran intensas, que no me volviera loca al verle… He pensado muchas veces que lo que sentía no era suficiente porque no era como en las películas o en los libros. Porque no era como lo que a veces me contaban mis amigas o como lo que yo misma he vivido con otras parejas (que, por cierto, duraron un telediario).
Nos han contado unas cuantas mentiras en torno al amor que nos han hecho mucho daño. Nos han vuelto exigentes hasta el extremo, con unas expectativas imposibles de cumplir e idealizando lo que debe ser una relación. Escribo esto porque estoy segura de que habrá alguna mujer que esté pasando por lo mismo, dudando si es suficiente y le digo que sí, que es suficiente, que lo que nos dijeron que era el amor ES MENTIRA. Que las expectativas de perfección NO SON REALES y que las mariposas en el estómago no son la garantía de la felicidad, se pueden no sentir y ser MUY FELIZ.
Total, que aquí estoy yo, con 32 años y aprendiendo muchísimo de mi relación, con mis dudas, mi inconstancia y mi amor. Que no es un amor loco, pero desde luego es un amor de verdad.