Reproducimos un testimonio que nos llega a [email protected]
hola a ver si me lo podéis publicar porfa, sin nombre. Estoy conociendo a alguien, todo va guay, peeeero… sigue compartiendo piso con su ex.
Y aunque él insiste en que es solo por dinero y que en cuanto encuentren algo barato, cada uno por su lado, yo no puedo evitar que me raye.
A ver en teoría ya no están juntos, duermen en habitaciones separadas y llevan esta convivencia como si fueran dos compis. Pero claro luego me toca volverme a mi casa después de una cita y él se va a su casa con ella. Y ahí es cuando me empiezo a emparanoiar chiquis
Porque sí, confío en él, y no digo que me esté mintiendo… pero qué necesidad. De verdad no hay otra opción? No tiene un colega con sofá? No hay habitaciones en alquiler por ahí? Realmente están tan cómodos con la situación o es que yo soy la única que lo ve raro?
Cada vez me cuesta más no montarme películas en la cabeza y no sé si es un tema mío o si esto es una señal de que mejor salir por patas antes de que me acabe explotando en la cara. ya que ahora todavía nos estamos conociendo y no estoy 100% pillada…
