En mi vida me hubiera imaginado una situación así, os lo juro.
El otro día conocí a un chico en una discoteca, nos caímos genial, estuvimos tonteando toda la noche, bailamos, gritamos cosas en el oído del otro sin mucho sentido y al final me fui a su casa porque me apetecía, porque hacía mucho que no follaba y porque me salió del higo.
Vale, pues me pasó, algo que nunca antes me había pasado, no es que siempre me hubiera encontrado con pollones, pero definitivamente nunca me había topado con un ‘micropene’.
Pues la de este chico era SUPER pequeña, real que era como de tres centímetros, creía que eran una leyenda, las de mis ex pues varían un poco, pero la más pequeña que había visto antes de esta era como de 9/10 centímetros.

Yo flipé un poco cuando se la vi porque el señor me estaba EMPOTRANDO, tenía una seguridad en sí mismo, una destreza… real que me tenía cachonda como una mona y no os voy a mentir, cuando se la vi me dio un poco de bajón, en plan…no te pega nada tenerla pequeña, a ver qué hacemos ahora con eso… Pues yo hacer no hice casi nada, porque madre mía el caballero que me puso mirando pa Cuenca en un momento
yo no sé si era por lo de tenerla pequeña que había aprendido a ‘compensar’ pero me comió el chichi… de campeonato vaya. De hecho es que creo que nunca antes me lo habían hecho bien, porque me ‘gustaba’ pero yo nunca me he corrido con un cunilingus, la verdad.
Pues el colega me dio TRES orgasmos en una comida de chichi!!!!
Después empezó con los dedos para arriba y para abajo… madre de jesus, que locura!!!
Al final le hice yo una mamada para que se corriera también y la verdad que es igual que con una de tamaño normal, pero haciendo los movimientos más pequeños, o sea, que estupendo chicas!
Oficialmente le he perdido el miedo a los micropenes y oficialmente el tamaño no lo es todo.
¡¿Alguna vez os habéis encontrado con uno?! ¿Cómo os ha ido?