Yo tuve una época de mucha actividad de sexo casual. Lo disfrutaba, me gustaba. ¿Qué pasaba? Qué coincidió con haberme mudado, estar soltera y empezar a utilizar apps. Yo estaba acostumbrada a tener menos actividad, pero era muy buena calando a la gente. Si me gustaba y veía interés por su parte iba a más. Y si no me cuadraba o no veía interés hasta luego. Sin dramas.
Cuando tuve varias decepciones con chicos con los que veía que había algo más, me empecé a sentir gilipollas. Además como mi vida social y emocional se llenaba bastante con el sexo, pues me afectaba más es decepción.
Al final me agobié tanto que hice un parón de sexo. Ni siquiera me podía correr masturbándome. O cuando lo hacía me ponía a llorar automáticamente.
Es un poco una contradicción para mí porque me encanta el sexo. Y no veo nada malo en tirarme a alguien una noche. Pero intento buscar un equilibrio para no dañar mi autoestima. Sé que es muy fácil tirar de tinder para no aburrirme un domingo por la tarde. O tener la ilusión del afecto por hacerte arrumacos con un perfecto desconocido (en un contexto de no tener gente cercana cerca de ti para darte esos abrazos y ese afecto físicamente). Pero a mí me estaba creando una confusión, como si fisiológicamente mi cuerpo estuviera diciendo ¿Esto que coño es?
Creo que la mezcla polvos de mierda, no tener mucha vida social aparte, ghostings de gente que me parecía interesante me hizo sentir que no tenía control sobre lo que estaba haciendo. Me sentía super expuesta. Me jode en realidad. Yo antes me corría con muchísima facilidad, ahora incluso disfruto, o tardo un montón o no llego. No creo que tenga nada de lo que avergonzarme. Ni que me haya dejado utilizar (con mucha gente con la que me he acostado yo iba a lo mismo que ellos, no es que me hagan falta sardinas para beber vino). Pero al ver cómo me estaba afectando en ese momento vital opté por rebajar el ritmo y ahora estoy mejor.
No creo que estés en ese punto tan extremo. Yo hablo de un proceso que se ha desarrollado durante 2 o 3 años. Pero cuanto más te conozcas a ti misma y más sepas identificar el origen de esas emociones, más fácil te será gestionarlas. Solo te digo que hagas lo que hagas NO TE SIENTAS GILIPOLLAS NI AVERGONZADA.