Todos lo años pasamos la nochebuena en casa de mis suegros, a mis hijos les encanta, van todos los primos y mi cuñado se viste de papá Noel para darle los regalos.
Tengo mellizos, niño y niña.
Mi suegro es amante de los toros, es el presidente de una peña taurina y está todo el día hablando de toros. A mi no me gustan y una vez este verano se lo dije, le dije que por mi los podían prohibir, se puso muy alterado y ya decidí que no volvía a sacar con él este tema, porque además es algo inútil, ya me entendéis…
Pues se ve que el hombre no lo ha olvidado y le ha regalado a mi hijo un minicapote de torero y a mi niña un nenuco, porque esa es otra, una mujer torera tampoco, aunque mejor ;)

La cosa es que al final acabó cabreado y se fue a dormir porque mi hijo cuando vio el capote se emocionó porque pensó que era la capa de superman y allí que se la puso en la espalda y se puso a correr y saltar como si fuese un superhéroe.
El problema es que la niña quiere otro capote para ser como el hermano y dice que le va a volver a escribir a papá Noel para que se lleve el muñeco y le traiga una capa.
Mi marido dice de comprarle una por los reyes, pero no sé yo si mejor comprarles un disfraz de superhéroe y dejar el capote en un cajón.
Lo único es el cabreo que se ha pillado mi suegro, ya me veo la que nos va a dar cuando nos vea y la culpable seré yo.