¡Hola!
Me he decidido a escribir, habitualmente soy lectora y bueno, me gustaría conocer otros puntos de vista. Voy a intentar resumir lo máximo posible para que os sea una lectura amena. Voy por el principio:
La cuestión es que llevo saliendo con un chico desde hace una año y medio aproximadamente. Nos conocimos casualmente en un pub de copas y bueno, somos la noche y el día, en cuanto a gustos, pensamientos, círculos de amigos totalmente distintos, y ademas, él es 7 años menor. Sé que no siempre debe ser un problema, pero siento que con él, el mito de que los hombres son menos maduros, se cumple.
La cuestión es que a pesar de ser tan diferentes, nos “enganchamos bastante” y al par de meses (ya verano) se fue a hacer temporada de hostelería a las Baleares durante 5-6 meses, y a pesar de yo preferir hacer un kitkat, él insistió tanto que finalmente pasamos así el verano. Fue un verano horrible, desde la dificultad de vernos hasta la cantidad de mentiras que le pillé. Cuando volvió, también fue una odisea, porque tenía que despedirse de sus amigos (que viven en la cuidad de al lado y con los que había pasado esos 5meses), también encontrase con su madre, familia.. Y yo, para el final. Hasta las 3 semanas de llegar (ya final d octubre) no pudimos hacer un plan juntos.
Este año, decidió no trabajar para prepararse un examen (3 asignaturas concretamente) que a pesar de covid y todo, se realiza el 7 de septiembre. Desde septiembre 2019 no ha estudiado nada, de hecho, el examen es en una semana y tengo claro que no lo va a superar.

Cuando en enero me trasladé por trabajo a 400km él me ayudo en la mudanza y pasó allí alguna semana conmigo, pero siempre con pegas y me criticaba que no quisiera hacer 400+400km (ida y vuelta) para disfrutar de nuestra ciudad de origen que es una maravilla. Yo sé que es espectacular, pero para mi era una paliza increíble hacer eso cada fin de semana y por supuesto no lo hice. Así que él venía o no según le apetecía (recuerdo que el no trabajaba y tenía posibilidad de movilidad geográfica).
Con el confinamiento, decidimos quedarnos en mi nueva ciudad, por aprovechar juntos ya que el curso siguiente no sabíamos que nos iba a deparar. Pues nada, 10h de videoconsola diaria. Imaginad que dos meses… de verdad, sentí soledad absoluta.
Y cuando en mayo decidimos que queremos volver a nuestra ciudad d origen, me comenta que se quiere ir a pasar un tiempo con su madre, que ha pasado el confinamiento sola… su madre vive en la costa y siempre me ha dicho que odia ese pueblo. (El pueblo de su madre y donde vivo está a 35-40min en coche)
Pues resulta que de eso hace tres meses ya, y del pueblo que tanto “odia” no sale. Yo seguramente este mes me vuelva a ir fuera por trabajo a otros 400km.
Pues bien, dentro de estos tres meses, hemos hecho cuentas y nos hemos visto 25 días y porque la mitad he bajado yo a la playa. No hemos tenido vacaciones. Ni un fin de semana.
Eso si, su madre quería ver a una amiga en Santander, pero le da miedo ir sola, pues viaje con su madre, 10 días. Adios estudio
Un amigo cumple años, y se va 4 días a Cádiz con él porque ¿cómo no va a ir? Adios estudio
Planes en la playa no le han faltado, con su madre, sus amigos, de tardeo, de salir por la noche… y así siempre.
Para colmo, de lo que nos hemos visto cuando ha venido a verme, días enteros estudiando, salvo alguna noche que hemos cenado y una tarde que salimos. Y cada vez que pongo un pie en la playa, la madre tiene que estar por medio. Que yo entiendo que es su madre, pero si estoy 10 días sin verte y solo te voy a ver un día, pues no me apetece que tu madre también esté…
Con todo el tiempo libre que hemos tenido desde que volvió de las Islas, no he conseguido hacer ningún viaje a ningún sitio porque siempre había una pega, salvo cuando llegó, que fuimos un fin de semana a Tarifa y porque me dejó tirada un fin de semana entero por despedirse de sus amigos (lo conté un poco mas arriba). Pero él siempre ha tenido cualquier excusa para ir de aquí a allá a hacer visitas a amigos y amigas. Yo hago mis planes y escapadas con mis amig@s, pero también quiero compartir estas cosas con la persona con la que estoy.
Hace dos semanas, le dije de ir de viernes a domingo a Malaga, me dice que no porque tiene que estudiar. Pero al final resulta que un amigo suyo tiene un problema, está rayado y se baja con él a despejarse. Adios estudio
Este finde de semana yo fui a Marbella con amigos, le digo que si se viene, y me dice que no, que tiene que estudiar. El sábado tuvo visita de unos conocidos y el domingo fue a una boda con su madre (boda q por motivos personales de quien se casaba, surgió el lunes anterior). Adios estudio.
¿Y yo cuando? ¿Por qué siempre tengo que ser yo la que espere a sus huecos libres?
Entiendo que cada uno tenga su espacio, pero es que él nunca ha venido a planes con mis amigos porque siempre tiene excusas y yo nunca encajo en sus planes.
Pero aquí, yo tengo que aguantarme todos los No que me dice, pero si es un amigo, o sobretodo su madre, no pasa nada. Y la única que se preocupa de que apruebe e intente no tirar a la basura un año entero, soy yo.
Y la dependencia que tiene su madre con él… mejor de eso ni hablo. Porque al final es recíproca y él lo acepta. Yo sé que la mujer está sola (a nivel de pareja), pero es que tiene que dejar vivir al hijo y él, volar algo mas..
Todavía no sé como no he dado el paso de dejar esta relación, en la que, con mas o menos razón, muy feliz no me hace. Pero escribo por si hay algún punto de vista que me haga ver una perspectiva en la que yo estoy exagerando.
Gracias a tod@s l@s que habéis sido capaces de leer toooodo el texto. Pero es que son tantas cosas que no he sabido expresarlas en menos.
Un saludo