Hola Loversizers.
No sé muy bien por dónde empezar… quizás diciendo que soy una persona un poco nula en eso de socializar. Tengo algo de ansiedad social, por lo que crear vínculos con la gente me cuesta horrores. Trato de poner de mi parte, pero coger confianza con las personas me resulta MUY difícil. Por ese motivo apenas tengo amig@s. Hace años decidí registrarme en Badoo con el propósito de pasar el rato charlando, aunque en el fondo también pensaba que podía ser una herramienta útil para conocer gente, hacer amigos… aunque de buenas a primeras lo que encontré no me gustó nada, todo iba hacia el ligoteo y no era lo que más me interesaba. Aún así, tenía esperanza en toparme con algún chico que valiese la pena, y sí, los había!
Yo trataba de dejar claro que en principio no quería quedar, eso era algo que me acojonaba, por lo que muchos dejaban de hablarme como era lógico, con otros seguí hablando, pero tarde o temprano hacían la pregunta de rigor: «¿Te apetece quedar un día de estos?» y yo ya me rajaba. Solía explicar un poco los motivos por los que no quería y había tres opciones: 1.- El chico se despedía. Hasta luego, Mari Carmen! (cosa comprensible), 2.- El tío intentaba convencerme de que no pasa nada por quedar. En ese caso me despedía yo de él., 3.- Lo entendía y aceptaba que todo quedaba en una especie de ciberamistad y 4.- Lo entendía, lo aceptaba, pero aún así seguiría insistiendo un par de veces más en quedar. En esta 4ª opción podría incluir al chico que conocí y que se acabó convirtiendo en mi pareja. Hablábamos a diario, teníamos muchos gustos en común, me gustaba su carácter, su sentido del humor… y al final me dijo de quedar. Yo no me atrevía, pero tiempo después acabé aceptando. De ahí salió una relación que duró 3 años. Fue mi primer novio. Teníamos valores similares, y aunque nos veíamos poco, en el día a día tampoco discutíamos. De hecho no recuerdo haber discutido con él nunca. No sé si eso es del todo bueno, porque a veces yo sentía que la comunicación escaseaba un poco. Al final este chico me engañó con otra. Si un tío os dice antes de empezar una relación algo así como que nunca engañarían a su pareja, que no tiene sentido alguno… no os lo creáis del todo, jajaja. Tras acabar esta relación me encontraba fatal, echaba de menos a ese tío o quizás echaba de menos ciertos momentos de la relación, que no dejaban de venirme a la cabeza y pensaba que nunca volverían a repetirse. Así que decidí mantener mi mente ocupada viendo series, dedicándome a mis aficiones, tenía trabajos pendientes y algún que otro proyecto que empezar. También volví a Badoo, quería charlar con gente y evadirme un poco de esa tristeza. Y sí, sé que probablemente no es el mejor sitio para eso, porque abundan los salidos, acosadores, etc etc… tendría historias para escribir un libro, pero afortunadamente también hay señores majos, of course.
Allí me crucé con un chico con el que ya había chateado años antes, llamémosle Juan. Ambos recordábamos un poco de qué había ido aquella conversación del pasado. Seguimos hablando y teníamos muchas cosas en común, en cuanto a cine, música, en cuanto a carácter, tenía sentido del humor, culturilla y me parecía mono. Nos contamos casi toda nuestra vida, hablamos de cosas personales, nuestros complejos e inseguridades, de nuestra infancia, etc. Así que pronto salió el tema de quedar. Yo no lo veía nada claro, intuía que podía gustarle, pero yo esas cosas nunca las detecto a la primera o me cuesta creérmelas. A mí algo de tilín sí me hacía… El caso es que yo daba algunas largas. Habían pasado cerca de 3 meses desde que acabé con mi ex y todavía había momentos en los que me sentía un poco chof. Pero no quería que al final Juan se cansase y desapareciese si seguía dando largas a la hora de quedar, me parecía un chico que merecía la pena y no quería perderlo o que todo quedara en conversaciones por Whatsapp. Así que me decidí y acabamos quedando una tarde. Uff, me costó lo mío! Pero Juan era agradable, divertido, sensible, cinéfilo, buen gusto en música, sabía escuchar y aunque tenía que sacarme las palabras en muchas ocasiones, tampoco pareció importarle. Volvimos a quedar una vez más y otra… y, finalmente, nos convertimos en pareja. Las cosas iban bien, pero poco a poco empecé a descubrir cosas en él que no me gustaban mucho, o mejor dicho: NADA. Nunca me pareció un chico machista, de hecho no le definiría como tal, pero a veces le daba por aconsejarme con la ropa o el maquillaje, me decía que debería ir más femenina, que de tal manera iba mejor, que si el vestido que me había puesto era un poco hortera, que esa camiseta tan ancha no le gustaba, etc… Yo no soy de maquillarme y alguna vez si me pintaba los labios ya me comentaba que así iba mucho mejor que sin nada. En fin, yo le dejaba bien claro que mi ropa y aspecto en general era cosa mía, que si le pedía consejo u opinión, pues que me la diera, pero si no, podía guardársela. Puede que tenga un gusto peculiar a veces para la ropa, pero creo que no le incumbe… me tiene que gustar a mí primero, digo yo! Yo a él nunca le he dicho qué debería llevar o no. De hecho viste muy «gris» y aunque a mí me gusten los estampados a rayas, los colores y demás, no tengo porqué recomendarle que se ponga tal o cual. Que lleve lo que quiera! Si alguien está conmigo, tendría que aceptar mis gustos para esas cosas, no sé. El caso es que a veces ya me ponía el vestido hortera que tan poco le gustaba sólo por fastidiar… ¿que no le gusta mi vestido con estampado hawaiano? pues mañana me compro un pantalón igual y las gafas de flamencos con luces led y la próxima vez que quedemos me lo pongo todo. Toma! (es sólo un ejemplo). Con el tiempo creo que captó el mensaje y ya dejó el tema en cuestión.
Yo soy feminista y descubrí que él es bastante antifeminista… fue todo un mazazo. Nos seguíamos en Twitter y acabé dejándole de seguir al ver algún comentario rancio relacionado con ese tema. En cuanto a ideas políticas tampoco coincidimos del todo, pero bueno. Se considera a sí mismo islamófobo. A mí me parece que todas las religiones tienen cosas cuestionables y más o menos respetables, pero nunca voy a catalogar a no sé cuántos millones de personas como terroristas, no puedo. Y escuchar o leer algún comentario por su parte en ese plan me acaba asqueando un poco. Alguna vez yendo con él mencionó a unas «ninjas», refiriéndose a unas mujeres musulmanas que había por ahí. No le vi la más mínima gracia, pero él sí… Una vez quedamos con una amiga y un amigo suyos y surgió este tema. El chico se quedó al margen, pero la chica y yo opinábamos prácticamente igual y Juan estaba ahí intentando convencernos de lo mala malísima que es esa religión y al mismo tiempo haciéndonos sentir que éramos unas idiotas por pensar así. Quizás nosotras no nos explicábamos de la mejor manera, mientras que él dominaba el arte de la oratoria. Esto ocurrió a principios de este año y desde entonces creo que la amistad con esa chica por su parte se ha enfriado.
Tras unos 6 meses o así de relación decidió que había que terminar con la relación. Al parecer Juan no era del todo feliz estando con alguien tan antisocial como yo. Alguna vez había puesto excusas para no quedar con más amigos suyos y creo que no llegaba a tener la suficiente confianza con él. En fin, me dolió esa ruptura pero en el fondo lo podía comprender. Además pensando en alguna discusión sobre el tema de feminismo que ya habíamos tenido pensé que quizás era lo mejor. Pese a todo seguimos hablando de forma normal, casi a diario y al final volvimos a quedar y a empezar de nuevo la relación que teníamos. A mí de lo de las segundas oportunidades me echaba para atrás, pero pensé que quizás esta vez todo iría mejor. Juan dijo que se arrepentía de haberme dejado, y yo tenía la esperanza de que algunas cosas hubiesen cambiado, pero no. Por mi parte creo que conseguí tener más confianza con él, más iniciativa… Hicimos un par de pequeñas escapadas y la convivencia era buena (aunque ronca que da miedo!), todo iba bien con él siempre y cuando no saliese el tema del feminismo. Hablábamos de todo y me sentía más cómoda, pero las discusiones sobre los mismos temas seguían ahí, al igual que algún enfado por alguna mañacada por su parte de vez en cuando. Ya conté en un post una de ellas: https://weloversize.com/topic/enfados-de-nino-pequeno-y-silencio/
Hace un tiempo a su padre le diagnosticaron una enfermedad, es algo grave y que no tiene cura a día de hoy. Lo ha pasado y sigue pasándolo mal, aunque su padre está bien por el momento. Yo he intentado apoyarle en la medida de lo posible. A mediados de marzo, cuando estábamos cerca de llevar 2 años juntos (o medio juntos) quedamos para dar una vuelta, y no recuerdo cómo pero salió el tema del feminismo una vez más. Estoy segura de que yo no lo saqué (le dejé claro que no quería volver a sacar ese tema, aunque me fastidia no poder hablar con él de eso). Ve el feminismo como el enemigo, no parece entenderlo o no quiere. He perdido mucho el tiempo tratando de explicarle cosas, con la esperanza de que escuche y lea más sobre el tema, que no se deje llevar por todos esos tíos que siempre usan los mismos argumentos atacando el feminismo… pero NADA, misión imposible. El caso es que aquel día, se puso en un plan muy borde, no recuerdo exactamente la conversación, pero sacó el tema de denuncias falsas (ufff…), empezó a alzar la voz yendo por la calle, cosa que a mí me dio un poco de vergüenza, se puso a decir «es que sois unas mentirosas!», así en plural. Creo que nunca lo había visto tan enfadado. Decidí que hasta ahí había llegado, le dije que me iba, adelante el paso mientras él seguía con su discurso. Me soltó que abrazo el feminismo extremo, que no tenía personalidad ni amor propio, que no miro por mí misma y me dejo llevar por lo que piensan otras, entre otras cosas. Me largué con un nudo en la garganta. Me sentía como una mierda, la verdad. Cuando llegué a casa recibí un mensaje suyo diciendo que podría avisar si había llegado a casa al menos, le mandé a tomar por donde amargan los pepinos. Y no volví a dirigirle la palabra hasta que, un mes después, me habló por Whatsapp por algo que le había pasado y ver si podía ayudarle. Fue más que nada una manera de retomar el contacto. Hablamos como si nada, aunque el daño estaba hecho. Volvió a salir el tema, discutimos una vez más hablando de lo mismo. Nos bloqueamos, me habló por otra parte, decidí desbloquearle… volvimos a hablar, sin tocar el tema, todo relativamente bien. Decidimos quedar un día, me dio unos regalos que me compró por mi cumpleaños, aunque había sido hacía semanas. Le dije que no tendría que haberme comprado nada, que se los podía quedar, pero finalmente los acepté. De hecho, días antes vi que en su Wallapop había puesto dos de esos regalos a la venta. Así que cuando le vi con ellos le dije que por qué no seguía intentando venderlos ahí, imaginad su cara! XD Me pidió perdón por lo que dijo, trato de justificar la mala hostia de aquel día por los momentos que estaba pasando con el tema de su padre. Decía que quería que volviésemos a estar bien. Hubo un momento que parecía que iba a llorar… pero bueno, Juan es de estos tíos a los que no les gusta expresar esas cosas en público, así que no sé si eran de cocodrilo o simplemente quiso hacerse el hombretón y aguantárselas. Tras eso volvimos a quedar una vez más, él me ha dicho que debería tomar una decisión respecto a si quiero darle una nueva oportunidad o no. Y la verdad es que quizás todo apunta a que esto es el fin… No sé si una relación así puede tener futuro. No es como si a mí me gusta la playa y a él la montaña y no podamos decidir a dónde ir de vacaciones, no es que a él le guste la tortilla de patata con cebolla y a mí sin, creo que es algo mucho más complejo. Pienso muchas veces en un futuro con él y no estoy segura de si sería lo ideal. No me imagino discutiendo constantemente sobre lo mismo… En alguna ocasión hablamos del futuro, de vivir juntos, de hijos… Aunque aún no creo que esté preparada aún, me gustaría ser madre en un futuro no muy lejano, pero pienso en la mentalidad de Juan sobre feminismo y me inquieta. Yo creo que la base para que el machismo deje de existir en esta sociedad está en la educación. Si tuviera un niño y a ese niño le interesase jugar con muñecas, me imagino a Juan tirando la muñeca a la basura y comprándole coches, balones y action man XD. Que ojo, me parece genial si una niña quiere jugar con muñecas y niños con coches, pero procuraré ofrecer a mi hij@ variedad y la posibilidad de elegir. No le impondría nada en cuanto a juguetes. Igual exagero y me como la cabeza con tonterías, pero pienso que no iría desencaminada por su forma de ser.
Anoche volvimos a discutir. Me comentó algo y yo le dije que ya lo había leído en su Twitter, que se había olvidado de bloquearme la otra cuenta que uso. Sí, me tenía bloqueada en Twitter, a pesar de que yo ya le había dejado de seguir hace tiempo. Y supongo que os preguntaréis ¿para que le cotilleas? Pues igual soy un poco masoca, no se me ocurre otra respuesta. Al decirle eso me contestó algo así como «Si fuera al revés ya estaría en la cárcel», como dejándome entender, en plan victimista, que si él hubiese cotilleado mi Twitter ya podríamos estar hablando de un caso de acoso… -__-» Y ahí surgió de nuevo el mismo tema. Yo entré también al trapo y le dije que había visto algunas cosas en su Twitter que me habían dejado ojiplática. Sigue alguna que otra cuenta que se dedica exclusivamente a desprestigiar el feminismo y a las feministas, he visto algún comentario hacia alguna actriz en plan «Si ésta se ha unido al feminismo es básicamente porque su carrera como actriz está acabada». Y todo eso es algo que me asquea. Eliminó su cuenta y se ha creado otra que, por cierto, he encontrado! es un poco predecible XD Y también me ha bloqueado, es lo que no entiendo. No sé si lo hace para evitar que lea sus ranciedades y que me suba la tensión, pero vamos, nada más estrenarla lo ha hecho declarando su antifeminismo. Yo creo que todos deberíamos ser feministas. Vivimos en una sociedad machista, y tod@s en algún momento hemos tenido actitudes machistas y creo que es hora de deconstruirse, evolucionar y dejar esa mentalidad arcaica. Me decepciona ver que Juan no tenga ningún interés en entender algunas cosas, sólo se guía por bulos, desinformación y conspiranoicos que creen que el feminismo busca la destrucción del hombre, que las feministas sólo son histéricas, o que sólo buscan pasta y hay intereses ocultos… Sé que hay hombres feministas, otros que no consideran serlo pero al menos escuchan o tratan de cambiar ciertas actitudes, empatizan… no sé! En fin, me he enrollado muchísimo! Perdonad por este TOCHACO, lo mío no es resumir :( Me gustaría saber saber qué haríais en mi caso. Una parte de mí sigue queriéndole, veo cosas buenas en él pese a este tema, pero no sé si merece la pena. No sé si me estoy conformando, con la esperanza de ver algún cambio y verdaderamente no tengo amor propio. ¿Es hora de poner punto y final a esta relación? ¿Me estoy aferrando a una relación que no lleva a nada? ¿Alguien ha vivido algo así? ¿Vuestros chicos se implican, tratan de entenderlo o son como Juan? ¡Muchas gracias! <3