La familia política normalmente te cae mal. Si no toda entera la mayoría, porque tú has elegido a tu pareja pero no a su madre, a su padre, a sus hermanos y a todos los miembros de esa familia tan grande y que parece que no se acaba nunca.

Si tienes la suerte de que vivan en otro país date por satisfecho, pero claro, hay una época en donde no te vas a librar de ellos ni que vivan en Laponia, y esa es: La maravillosa Navidad.

Hay dos opciones, o que te tengas que desplazar tú, que ahí estás jodida porque eso es: “Su casa, sus normas”. O la opción dos que quizás es peor, que es que se vengan ellos a pasarla a la tuya.

Así que hay van algunos trucos para que de repente te vuelvas zen y no acabe la cosa en un asesinato masivo.

  • Nada dura para siempre. A lo sumo la Navidad dura del 24 al día 7 si se quedan a pasarla tooooda, o sea si son de los súper plastas, querida (que suerte he tenido de casarme con un huérfano, nunca lo valoré hasta que llegó el 25 de diciembre). Por lo tanto piensa que cada día que pases con ellos queda uno menos para que se piren o para irte tú. NO es que sea el consejo del año pero algo ayuda.
  • Intenta escaquearte. Si estás en casa invéntate que tienes que aprovechar esos días para cambiar las bombillas por leds que gastan menos y vete a comprarlas a 30 km y luego invéntate que  había un accidente y por eso has tardado 7 horas en volver. Y si estás en casa de ellos di que tu cardiólogo te ha dicho que debes de andar 5 horas diarias o morirás en breve sino bajas el colesterol, si tienes que mentirle a tu pareja pues le mientes también antes de llegar, y luego ya cuando acabe todo le dices que era broma. Pero así te largas de la casa de los horrores cada día 4 o 5 horas a hacer turismo y ya.

 

¡Corre o muere, pero escapa de ellos!

  • Busca puntos en común con ellos. Algo debe de haber que tengáis en común, algún hobbie, el deporte, gustos de cine, música… búscalo  y mientras hablas de eso no te dan la chapa, y si no encuentras nada. Bebe.
  • Vuelve a beber. Bebe y bebe y vuelve a beber como los peces en el río porque borracho todo se ve de otra perspectiva. Ahora cuidado en que no sea de esos borrachos que se lían a decir verdades porque entonces la cosa puede acabar mal.
  • Ponte malo. Si el primer día te pillas una buena cogorza pues tienes excusa para pasarte el resto de los días con un dolor de cabeza y de estómago brutal y que te haga retirarte a tus aposentos varias horas al día, y allí pues te conectas al instagram, o lees o duermes, pero en soledad, que es lo que nos gusta.

Si no me daís más opción…

  • Mátalos. Si todo esto no te ha servido un carajo, pues te queda la opción de envenenarlos a todos y que mueran. Tú te pasarás unos años en la cárcel, tampoco muchos, si te emborrachas y te drogas antes. Y cuando salgas pues podrás celebrar las navidades que te queden en armonía y paz y nadie te llevará la contraria porque los que hayas dejado vivos sabrán que estás muy loca.