Tras leer el título te vas a preguntar, pero ¿qué modernez es esa?

 

(Hagamos primero un guiño al reloj biológico de Ally McBeal)

La copaternidad, son dos personas unidas por el mero hecho de querer un hijo en sus vidas. Entonces podemos encontrar sitios como “Copaternidad Barcelona” que une a personas para formar nuevas familias.

Pero ojo, no hablamos de una agencia matrimonial, de una búsqueda de pareja para, etc….

Cuando hablamos de copaternidad, nos referimos a personas que no tienen una relación amorosa ni de pareja entre ellas. Es decir, dos desconocidos afines en el deseo de tener un hijo, afines en su concepción de crianza. Entonces, profesionales como los antes referidos ayudan a que esas personas se encuentren entre ellas, lleguen a un punto en común y solucionen sus temas legales de cara a la cocrianza del nuevo ser que vendrá (si todo va bien)

Este concepto rompe con la idea de pareja tradicional monógama de toda la vida, hace a las personas dueñas de su vida, sin estar en la eterna búsqueda de esa persona ideal para formar una familia.

Porque igual que aceptamos sin el menor tapujo las parejas que deciden no tener hijos, ¿por qué no aceptar familias cuyo nexo de unión no sea un amor romántico, sino el amor paterno-filial, materno filial?

El amor por los hijos, también es un tipo de amor. Porque son demasiadas las veces que el mundo nos obliga a ver que el único amor que debemos buscar cual perro trufero es el amor de las películas, ese amor romántico de pareja. Pero fuera de eso, hay muchos tipos de amor y de comprender las relaciones.

Mujeres y hombres, que ven mucho más ético este tipo de recurso que recurrir a un vientre de alquiler, o a la inseminación de un desconocido.

Nos queda tanto por aprender de la sociedad que bien pisando los talones con sus necesidades, que deberíamos ver normalizadas este tipo de familias.

La copaternidad entonces se nos ofrece como una visión más amplia de las opciones de la vida, donde el futuro bebé siempre tendrá esas anclas que suponen un padre y una madre, pudiendo estos retomar sus vidas amorosas fuera de esa conciliación familiar. Se nos dibuja una nueva lectura de la vida familiar, fuera de la tradicional monogamia, donde incluso las relaciones abiertas tienen hueco, porque algo tan fundamental como las figuras materna y paterna siempre estarán.

Esto no es nuevo, en las últimas décadas, hemos visto cambios sociales como amigos que tenían hijos, parejas de mujeres recurriendo a inseminación artificial o el más complejo caso de parejas de hombres que tenían que recurrir a un vientre materno.

Mientras lees esto, se te pasaran mil prejuicios y dudas por la cabeza, sobre qué locura hacer es con un desconocido, que los hijos deben nacer en el seno del amor y un largo etcétera, pero si piensas un momento en las historias de parejas con hijos alrededor, separaciones, parejas que tras los hijos acaban desgastadas sin amor y siguen juntas por ellos, otras que alguno de los dos tras ser padre  madre ve que no es algo para ellos… Ahora para a pensarlo todo otra vez, ¿realmente te parece tan loco?