En los últimos días hemos visto como un anuncio alemán que pretende fomentar hábitos alimenticios sanos se convertía en uno de los vídeos con un mensaje más gordófobo posible. Y no somos las únicas, ya que los consumidores alemanes se han quejado tanto que la firma de supermercados EDEKA ha tenido que pedir disculpas.

¿Pero qué está mal de este anuncio? Para empezar, aclararemos que evidentemente, estamos muy a favor de todas las iniciativas que se hagan para promover hábitos alimenticios más sanos, pero desde luego, para ello no hace falta hacerse un fat-shaming tan bestia.

Básicamente, el mensaje chungo más llamativo que nos transmite el anuncio es que tu condición física va a condicionarte para conseguir tus sueños y la solución solo está en tu mano. Mediante esa historia del niño que quiere volar, pero no puede hacerlo hasta que adelgaza, Edeka nos muestra uno de los pensamientos gordofóbicos más asentados en nuestra sociedad: el problema está solo en ti, por gordo. Si la sociedad nos rechaza, es nuestro problema y solo nosotros tenemos la solución: adelgazar.

Tampoco vamos a negar que cuando tienes un problema de obesidad puedes tener problemas físicos. Pero ¿de verdad nos impide hacer ejercicio, bailar, correr, volar? Sabemos que no es así y si no mirad a todas esas chicas que se empeñan en enseñárnoslo una y otra vez.

Así enganchamos con otro de los pensamientos gordófobos más comunes: los gordos están gordos porque quieren. Están gordos porque comen mal y no se mueven. El anuncio no da ningún pie a pensar que puede haber gordos que comen normal o que hagan ejercicio. Todos comen esa plasta asquerosa que solo un gordo se comería y se mueven despacito, muy despacito.

Y seguimos con tópicos, lo gordo es feo. Todo el anuncio es triste, gris, sin sol, con gordos vestidos con colores tristes, perros gordos porque seguramente sus dueños les ceban y sobre todo, gordos que miran mal a un niño que decide ser diferente ¡vaya!

En fin, los señores de Edeka, se han disculpado diciendo que han mostrado una situación exagerada para concienciar de la necesidad de adoptar una alimentación más sana. Pero no se trata de la exageración o caricaturización de lo gordo, se trata de que para promover hábitos sanos no hace falta continuar con el estigma de lo gordo, ni lanzar mensajes confusos, ni ofensivos. Y esto no lo han entendido ellos, porque desgraciadamente, vivimos en un círculo vicioso en el que una sociedad gordofóbica se alimenta de mensajes gordófobos que se crean porque la sociedad es gordofóbica. Así que bien por los consumidores que se quejan, bien por todas las que lo hacemos, rompamos ese círculo, rompamos los topicos!