Pablo Motos me cae mal. Lo digo así, a bocajarro y de entrada para que entiendas la alegría que me da cuando leo por redes que alguien le ha soltado un moco al presentador del programa de las hormigas violetas. Pero es que el zasca  más reciente y del que aún se escucha el eco hasta en Pekín se lo dio nada más y nada menos que la actriz de nueve años, Luna Fulgencio. Yas girl!

No te lo cuento, lo vemos:

 

Sinceramente, desde mi ascodio hacia el Sr. Motos, ojalá le hubiese contestado de forma menos educada, porque además del zas en toda la boca, le da una lección de educación acojonante.

Vamos a ver, la televisión es un claro reflejo de nuestra sociedad. Y aunque parezca mentira, una crece con esas ideas y después es muy difícil cambiarlas o incluso de conocerse a una misma. Y me alegra sobremanera que una niña de 9 años tenga la capacidad de lidiar con estos temas y no seguirle el rollo al entrevistador de turno. ¡Vaya tela!

He aquí los aspectos más importantes para mí de este momentazo:

  • La heteronormatividad, que no es otra cosa que dar por supuesto que las personas son heterosexuales por naturaleza y que la heterosexualidad es el estado «normal» del ser humano. Estas suposiciones son muy perjudiciales porque envían mensajes estigmatizantes a nuestra juventud, haciendo que las personas de la comunidad LGTBI+ se sientan como si fueran desviadas. Personalmente creo que deberíamos dejar de tener que salir de un armario (o no) para ser aceptados (o no). Normalizar el amor no es tan difícil. ¡Love is love, coñoya!

  • El machismo y las preguntas machistas en las entrevistas de televisión están a la orden del día. De esto saben mucho en EH, desafortunadamente. A ver si de una puñetera vez aprenden que si la actriz en cuestión (independientemente de su edad) se presta a salir en su programa no es por amor al arte. ¡Sorpresa! Está allí para hablar de su trabajo y promocionar su jodida peli. Aunque igual en nuestra sociedad, el machismo vende y prefieren cantidad en audiencias versus calidad en sus programas.

  • Tener referentes en el arte, o en cualquier otro ámbito profesional, permite dejar una impronta esencial en niñas, niños y adolescentes para despertar inquietudes ligadas al entorno y contexto laboral donde se mueven o se quieren mover en el futuro. Es tan importante que Luna dijera que le gusta Blanca Suárez como actriz como si lo hubiese dicho con connotaciones románticas, como te he dicho antes. ¿Y por qué? Porque es una mujer. Tal vez si en colegios y en institutos se fomentase conocer a mujeres relevantes en todos los planos, se despertaría el interés de algunas niñas por esos temas que a veces están dormidos. ¡Girl power!

 

Paso por alto el hecho de que le pregunten por un señor de 60 años recién cumplidos y no por Justin Bieber por ejemplo, porque sé que el pobre Pablo no da más de sí.

Le auguro un futuro brillante a Luna Fulgencio. ¡Brava Luna!

 

Y eso es todo, hasta aquí mi TED talk de hoy, sed buenas pero si no lo sois, contádmelo.