Nunca tan exagerado pero sí, me ha pasado. Demasiadas veces. Es más, son más los desaparecidos (hasta que les vuelve a picar, todos vuelven) que los que he vuelto a ver. Triste pero absurdamente cierto.
No sé a qué se deberá, pero la mayoría son así. O te dicen «no buscamos lo mismo» cuando ni tú sabes bien que demonios estas buscando.
¿Donde se esconden los buenos? Supongo que con sus novias y esposas, porque de mi quinta ya os digo que no queda ni uno suelto. ????