A veces perdemos la perspectiva.

Esa es la idea con la que se planteó este experimento con 4 mujeres reales.  A cada una de ellas se le pidió posar en una sesión de fotos profesional y después un experto en Photoshop retocaría las fotos para hacer que estas mujeres pareciesen modelos de portada.

Lo más sorprendente fueron sus reacciones al ver las fotos.

A pesar de que todas ellas habían deseado alguna vez parecerse a alguno de esos ideales que encontramos a diario en las revistas de moda, en magazines, en el cine…; de que todas tenían sus complejos: imperfecciones, talla, peso, el paso del tiempo, ojeras, arrugas…a ninguna de ellas le gustó verse reflejada en ese estándar de belleza al que tantas veces habían aspirado. Ninguna se reconoció en las imágenes que les mostraron.

Se sintieron impactadas e incluso cuestionaban el hecho de que se hubieran eliminado ciertas de sus características que ellas asumían como parte de su identidad y en las que se reconocían a sí mismas, pero que habían sido modificadas o eliminadas por ser consideradas imperfecciones atendiendo a los cánones de belleza actuales.

Taking away your imperfections there is nothing much left of what you really are

Vivimos en un mundo centrado en alcanzar unos estándares que no reflejan una realidad alcanzable, y perseguimos quizá algo que no es lo que realmente buscamos. En realidad cualquiera de estas mujeres, que podría representarnos a cualquiera de nosotros, lo que realmente busca es sentirse guapa en su propia piel, manteniendo su esencia. Todas buscamos la mejor versión de nosotras mismas, no la versión que más se parezca a lo que nos muestran que tiene que ser la belleza.

Es natural ser crítico con uno mismo, pero se ha de ser consciente que los ideales simplemente no existen.