Un like ha sido suficiente para desatar una lucha en las redes por el apoyo o rechazo a Paz Vega.
Todo se remonta a una entrevista que Isabel Gemio le hizo a la autora trans Rosa María García donde la entrevistada narraba que «Me dicen que si tienes pene y testículos, tu baño es el de hombres», a lo que la escritora Lucía Etxebarría comentaba más tarde en su Instagram.
«Yo no quiero compartir un cuarto de baño o un espacio cerrado con una persona que entiende por diálogo un bate de beisbol o que tiene un pene funcional, por simple cuestión de precauciones».
Paz Vega le dio «me gusta» a la publicación y contestó con un corazón. A lo que Lucía Etxebarría agradeció.

La autora trans Rosa María García contraatacaba con el siguiente tuit y empezaba la mecha en redes con un trending topic de «YoApoyoAPazVega» con más de 13.000 tweets.

Y bajo esta línea se han sucedido un sinfín de comentarios en apoyo y rechazo.
Ahora algunos entenderán el acoso que hemos sufrido quiénes denunciábamos en el 2016 la Ley Trans aprobada por el Partido Popular en Madrid. Falta #libertad, sobra la dictadura de la ideología de #género. #YoApoyoaPazVega https://t.co/dexTnS134c
— Rocio Monasterio (@monasterioR) January 12, 2021
https://twitter.com/Paulafraga__/status/1348951397694398465
Atacan a todas las que nos neguemos a doblegarnos ante la delirante idea de que ser mujer es un sentimiento. Es sin duda el remake de la costilla de Adán, pero ahora somos un mero sentir que los hombres pueden tener. Pues ya no cuela su misoginia ni con purpurina#YoApoyoaPazVega
— Dra. Laura Redondo (@LauraRdondo) January 12, 2021
Las personas trans estamos viviendo un ataque sin precedentes, jamás visto en democracia. Como sociedad es URGENTE frenar el odio, si miramos hacia otro lado, antes de que nos demos cuenta nos habrá inundado y no existirá lugar al que mirar sin sentir vergüenza. #StopTransOdio https://t.co/BwxsO2Q79h
— 🔻Mar Cambrollé 🏳️⚧️ Hay Ley Trans (@CambrolleMar) January 11, 2021
https://twitter.com/tabarniaBCN/status/1348904359988506624
A ver si me he enterado. Lucia Etxebarria puede hacer publicaciones incitando al odio hacia una mujer trans y Paz Vega apoyarlo y eso os parece de puta madre. Ahora, Varias personas muestran su decepción con la actriz desde sus cuentas personales y eso es un acoso inaceptable??
— Rold 🇵🇸 (@HeyisR) January 11, 2021
Por otro lado Lucía Etxebarría tiene camino ya en su aprensión contra la transexualidad

A la mujer de la foto, Lara Rae, dos borrachas le pegaron una paliza, le lesionaron la muñeca y llamaron a un hombre para que la siguiera golpeando. Su delito fue usar el baño.
Lucía Etxebarría justifica el ataque diciendo que es un instinto que tienen las mujeres cuando ven a alguien que no debería usar el baño. Gritar, insultar y golpearle hasta lesionarle es una reacción instintiva.

El hilo continúa comparando la apariencia de la mujer agredida con la apariencia que tiene una mujer trans «correcta» para que no la usen como saco de boxeo si quiere mear. Múltiples cirugías, varios años de hormonación, maquillaje, pelo largo, vestido, aspecto femenino.

¿A partir de qué punto de la transición dejan de estar justificadas las agresiones «instintivas»? ¿Cuando llevas dos años de hormonación? ¿Cuando te pones pechos? ¿Cuando te pones falda y tacones? Pero, ¿no es eso un estereotipo pervertido que se ríe del sufrimiento femenino? Y NO para que la reconozcan como mujer, sino para poder usar el baño.
Con respecto a los miles de comentarios que nos visualizan como un peligro en el trending topic de #YoApoyoAPazVega… ¿Cómo podríamos serlo? Somos el 0.5% de la población mundial y desde luego que no somos el 0.5% poseedor de los mayores privilegios. Y no nos victimizo al apuntar esto, lo que pretendo es señalar la existencia de un pánico moral que desde luego no tiene fundamento.
Ni somos los drones del patriarcado ni somos personas enfermas en necesidad de terapias correctivas. Nuestra lucha es por la reivindicación de nuestros cuerpos, autonomías, relatos e historias, ¡de nuestros derechos! A nosotras también nos encasilla el género, nos limita y nos mata. Luchamos por la abolición de roles que condenan a las mujeres trans a ser objetos sexuales y que nos hacen imposible ser muchas profesiones que no podemos alcanzar.
Ser trans no es cosificar el rol de género haciéndolo identidad. Ser hombre, ser mujer o ser no binario no es un sentimiento, como tampoco se reduce la hetero/homosexualidad a un mero sentimiento. Una no nace trans o gay, sino que a través de la introspección, del autoconocimiento de habitar tu propio cuerpo sabes cómo encajas.
En medio del debate de los derechos que merecemos, ayer le dieron una paliza a una chica y su pareja por el simple motivo de ser trans. Y esto pasa en España, un país donde el 40% de las personas trans han reconocido sufrir amenazas o maltrato.

Fui feminista antes de que se me reconociera como mujer y hoy me encuentro con que, gracias a lo segundo, se me suele cuestionar lo primero. Cabría preguntarse entonces si toda interpretación de feminismo es igualmente legítima. Porque implicaría olvidar que estamos discutiendo vidas, no argumentos. Y al final el debate no es la libertad de expresión. El debate es aquello que buscamos todas con ansia: la igualdad.