Los primeros días después de dar a luz lo que necesitas es intimidad, y no que se meta en tu casa una persona con la que no vas a estar a gusto. En este caso el papel de tu pareja es clave para ponerle límites a tu madre y a otras visitas no deseadas. No eres egoísta por elegir con quién pasar y con quién no esos momentos tan vulnerables, estás en tu pleno derecho de poner límites, si no por experiencia propia lo vas a pasar mal.