Mira, como persona en recuperación de un TCA, el consejo es justo el contrario: nunca guardes ropa que no te va «para cuando adelgace». Cuidarse es, entre otras, no decirle continuamente a tu cerebro que eres deficiente como estás y que has de cambiar.
Cómprate la talla que te vaya bien en cada momento porque la ropa es un trozo de tela que se ha de adaptar a ti, no tú a ella