Una cosa es ser sincera y otra cometer sincericidio.
Hay gente que no se da cuenta que no todas las verdades merecen ser escuchadas… en esta situación en concreto, yo creo que has hecho bien, ya que has tenido la inteligencia emocional suficiente como para darte cuenta de que «la verdad» no estaba aportando nada bueno a tu amiga.
¿En otros contextos? pues habría que verlo, porque tampoco me parece de buena amiga decir siempre lo que sabes que quieren oír los demás, sobretodo cuando te piden tu opinión ante un tema importante. Porque también hay verdades que sí merecen ser escuchadas aunque duelan.