Con las personas entrometidas no hay que discutir, hay que cortarlas en cuanto empiecen. Cada vez que saque el tema pregunta «¿Es tuya la casa? Y oblígala a responder sí o no, y después «¿Es tu novio? Y que responda. Si sigue con el tema le preguntas otra vez lo mismo infinito o te vas de ahí, no entres al trapo y cambia de tema cuando haga algún comentario, o si no vete en plan «bueno, me voy, hasta luego!» ignorando ese tema siempre. No puede discutir si tú no quieres, pero sí puede ser una pesada así que te despides cada vez que empiece con el tema.
Mi madre es también muy de opinar, en mi caso con la crianza de mi hija, y cada vez que suelta un «deberías hacer (loquesea)» yo respondo «Vale mamá, voy a hacer lo que tú digas» y por supuesto sigo haciendo lo que yo quiero, pero mí paz mental vale más que discutir o hacer entender nada a nadie.