Raro o no raro, nadie, nunca, debería decirnos como hacer las cosas, que tener en casa, como vivir tu vida, con quien hablar y con quien no.
Si no le gusta, bien que ha hecho en salir por la puerta.
Y yo por aquí te digo que hay gente que si lo entiende. No somos dueños ni propiedad de nadie aunque algunos se empeñen en serlo.