Mi marido y yo llevamos 12 años juntos, de los cuales solo 1 año de casados. Durante mucho mucho tiempo (5 años aprox) yo pensaba que éramos una excelente pareja pero que seguramente como padres, habríamos sido los peores. Yo de mi misma pensaba que de todas formas me habría adaptado bien y habría sabido como ser una buena madre, pero que mi marido no era la persona con quien tener hijos.
Claro, nos conocimos con 23 años. Es difícil pensar que teníamos la cabeza para ser padres.
Cuando cumplimos los 30, empezaron a cambiar cosas en los dos y en la relación. Yo empecé a fiarme de mi marido más que de nadie en el mundo, y si necesitaba un punto seguro o un apoyo… él ha sido siempre la persona a la que he buscado. Podría decir que a día de hoy es más maduro que yo, el tiene la calma para saber que hacer cuando hay problemas, yo en cambio me pongo nerviosa. El sería un gran padre, yo sería una madre nerviosa jaja
Estamos intentando tener niños y estoy segurísima que será un gran padre. Así que si, las personas cambian, más que nada porque maduran. Y además la relación también cambia, conoces a ciegas los puntos flojos de tu pareja y él los tuyos, así que puedes asumir el mando en el momento que se necesita. La madurez te da un punto de vista diferente.
Yo pasé años diciéndole a mi marido que yo no quería hijos, que quizá en el futuro pero que si los tenía no sería con el. Ya ves hasta donde llegaba mi crueldad, pero es que lo tenía bastante claro, me parecía muy inmaduro para ser padre.
Conclusion: no te rayes, vive la relación y ya está. Si tiene que llegar en el futuro, te lo plantearás entonces conforme a como sea él en aquel momento.