Hols Irene, he leído tu segundo mensaje donde cuentas que tu familia le defiende y me he quedado loca. Siento mucho que en tu familia sean unos machistas repugnantes. Nadie tiene derecho a tocar tu cuerpo sin tu consentimiento y los demás tampoco a invalidar tus percepciones y a mandarte callar. Esos les convierte en cómplices del agresor. Lo siento en el alma, de verdad. De verdad, no vayas más y no sientas ni la más mínima culpa, si tu madre tiene que llorar, que llore todo lo que quiere, ella se lo ha ganado a pulso!!! Y a ver si eso la hace recapacitar. Pero pena ninguna, pena lo que tenía que haber sentido ella por ti.
Por otra parte, sigo pensando que tienes que denunciar. Sé que es duro, pero es el único camino, yo creo, para que se dejen de normalizar este tipo de abusos. Como se suele decir últimamente la vergüenza debe cambiar de bando, los únicos que tienen que avergonzarse son ellos, y no las víctimas. Espero, como te ha dicho otra compañera que encuentres redes de apoyo fuera de esa familia tan machista, ojalá tengas amigos que te apoyen, mira a ver alguna asociación de mujeres cerca o incluso quizá necesites acompañamiento psicológico durante el proceso. Pero piensa que tu primo es un depredador que anda suelto y si hace eso delante de toda la familia que no hará a las mujeres a solas.
Sé me ocurre también que antes de dar el paso, si decides darlo, te asegures de tener una confesión de los hechos, por ejemplo grabar una conversación con tus padres en la que les dices (por enésima vez) lo mal que te sienta que ese tío te sobe, con palabras claras para que no quede lugar a dudas. O incluso por what’s app, en plan «este año no voy a ir por esto». Y de ahí pensar que hacer. Peor no consientas ni un abuso más, no permitas más que le quiten importancia, y ojalá este desgraciado tenga su merecido. Ojalá podamos acabar con la impunidad. Por tu dignidad y por todas. Te mando un fuerte abrazo y muchísimo ánimo.