Por lo que cuentas no hay mucho que hacer, los límites se tendrían que haber puesto antes de llegar a la adolescencia, ahora todo es más complicado y poco efectivo, es importante educar y poner límites de pequeños, para llegados a estas edades poder confiar más en ellos y tener un diálogo proactivo. Pero lo que veo también fatal es que no hagáis piña con tu marido en las decisiones y educación de tu hija, tal vez esto tiene mucho que ver en que tu hija pase de todo…