Yo me vi en una situación parecida el pasado mayo. Tengo dos hijos (4,2 años) .
Me enteré que estaba embarazada sin haberlo planeado. Fue un shock tremendo tanto para mí como para mí marido.
Al principio yo dudaba si tenerlo o no e incluso tenía ilusión pero hablandolo con el padre le veía asustado y agobiado. Desde el principio fue muy claro conmigo, no quería tenerlo, no sólo por cuestiones económicas si no por la poca atención que tendrían nuestros hijos con un bebé en casa. En ese momento estábamos muy bien con los dos, poquito a poco crecían y eran más autónomos. Tras mucho reflexionar y unas cuantas lágrimas…me di cuenta de que no podía obligar a mi marido a tener ese bebé, es una responsabilidad y una «carga» para toda la vida, así que abortamos. Y ahora habiendo transcurrido unos cuantos meses pienso que fue la mejor decisión que pudimos tomar, pensando en nuestra familia y en nuestro matrimonio desde el respeto máximo y el amor que nos tenemos, por muy traumático que fuera el proceso, creo que de no haberlo hecho no estaríamos bien, y no me refiero a nuestra relación si no al tiempo de calidad y la calidad de vida de nuestros hijos.
En resumen, el hijo es de los dos y creo que el padre aunque no lo geste en su vientre, también se debería de tener en consideración su opinión.