Por lo que cuentas, lo único que se me ocurre es que si tus hijos son adultos, uno de ellos es imbécil y no deja de machacar a otro, ese día que cuentas (al igual que otras ocasión) has defendido al imbécil infravalorando la situación. Aún encima los echaste. Normal que estén hartos. Deja de entrometerte, deja de defender al que machaca y construye las relaciones con cada uno.