«Generalmente, suelo preguntar si pasa algo». ESTO. Abres la puerta del horno antes de que el bizcocho esté listo. NO se le pregunta a alguien si le pasa algo cuando es evidente que así es y que te van a decir que no. Ahí, cuando ves que pierden el interés, te apartas tú. Equilibras la balanza.
La que cambia eres tú, inconscientemente vas más detrás, huelen las ganas que tienes y huyen.