Creo que estás haciendo una montaña de un grano de arena y te estás montando un drama sin mucho sentido. Yo también he estado ahí, y lo que aprendí de situaciones como la que nos cuentas es que al final todo es mucho más simple de lo que parece, que nadie se levanta con la motivación de jugar conmigo y fastidiarme y que los hechos hablan por sí mismos y no hace falta forzar las situaciones ni analizar demasiado más allá de lo evidente. Y creo que tú sabes que esa persona no está interesada en ti del mismo modo en que tu estas interesada en él. Eso no quiere decir que esté jugando contigo, que no le apetezca tomarse un café o incluso que si se da el caso no le apetezca echarte un polvo. Lo único que dicen los hechos es que hay muchas otras cosas en su vida que le interesan más que tomarse un café contigo o echarte un polvo. Es así de simple, y no pasa nada, a otra cosa mariposa, hay más peces en el mar, y toda esa energía que estás empleando en obsesionarte por un café con un tipo que te gusta, podrías emplearla en algo más productivo.