Tengo una amiga que ha contraído una enfermedad crónica que no tiene cura y la ha incapacitado para trabajar el resto de su vida. Tiene 32años y 10 años cotizados. Gracias a su esfuerzo de trabajar desde bien joven, ahora le ha quedado una prestación que no es para tirar cohetes, pero si para poder vivir.
Con esto quiero decirte, que no sabes las vueltas que da la vida y como pueden venir. Cotizar es mucho más importante de lo que la gente se piensa. Te aseguro que mi amiga, cuando tenía 22 años viajaba, salía de fiesta con nosotros y era una chica normal. Nadie se podía haber imaginado lo que la ha pasado.