Se ha enfadado porque te olvidaste de ir a buscarlo, pero ha dejado de hablarte porque fue la gota que colmo el vaso. Seguro que a lo largo de los años le hiciste muchas jugarretas (que no fueron a propósito, no lo dudo, como tampoco fue esta) y esta vez se dijo a si mismo fue la última. Si sabes como eres le debiste haber dicho que no cuando te lo pidió.